Venía todo bien entre el gobierno municipal capitalino y los guardavidas representados por su sindicato (Sigune), cuando de pronto y poco antes de la temporada surgió un conflicto que podría derivar en “paros sorpresivos”.
De acuerdo con la interpretación sindical, con esa disposición el gobierno “está modificando la relación laboral entre el municipio y los guardavidas, que desde el 2003, luego de rendir satisfactoriamente las pruebas de reválida de actitudes físicas y técnicas, los guardavidas son designados por Decreto Municipal, procediendo posteriormente solamente a notificarse de su designación”.
“Este intento es una clara maniobra del Intendente Quiroga a direccionar nuestra relación laboral para la tercerización del servicios de guardavidas en la ciudad de Neuquén, por lo que no permitiremos que se avasallen nuestros derechos conseguidos en todos estos años”, advirtió el sindicato.

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