Plaini: "Estamos con un grito desesperado pidiéndole al gobierno que comprenda nuestra situación"

Plaini:

El Secretario General del Sindicato de Canillitas en diálogo con Tiempo Argentino detalla las dificultades que enfrentan a causa de la cuarentena por la pandemia del coronavirus. 

Conduce el gremio de Canillitas desde el año 2006 cuando, como parte del largo proceso de renovación del sindicalismo peronista inaugurado dos décadas antes por Saúl Ubaldini y el MTA, lo recuperó de manos de su antecesor Martín Apicella identificado con el Peronismo Ortodoxo. Su actividad gremial lo llevó a ocupar bancas en las Cámaras de diputados nacional y de la provincia de Buenos Aires. Actualmente ocupa el cargo del secretario gremial del PJ bonaerense.

En una entrevista con Tiempo Argentino se muestra alineado con la política que el presidente despliega para enfrentar la pandemia y, a la vez, contener el empleo y sostener los ingresos pero reclama medidas urgentes para su sector que equipara al de los taxistas y otras actividades de trabajadores autónomos.

Asegura que es necesario gravar impositivamente a los sectores más concentrados para afrontar el parate económico y cree que la presente crisis plantea una oportunidad para recuperar, a escala global, el Estado de Bienestar ante lo que denomina "el fracaso del capitalismo depredador".

- ¿Cómo están atravesando la cuarentena los canillitas?

-Los problemas que tenemos surgen del hecho de que somos uno de los sectores que estamos exceptuados del aislamiento social y preventivo y, por lo tanto, estamos trabajando. Eso nos expone como a tantos otros trabajadores pero con el agravante de que al no ser trabajadores en relación de dependencia, vivimos de la diaria, de lo que recaudamos todos los días. Los compañeros prácticamente no tienen ingresos salvo aquellos que tienen reparto. El que tiene parada sola, que son el 25% del gremio, que solo vive de la venta por mostrador, está en grandes dificultades. Pero el reparto no alcanza para cubrir sus necesidades.

- ¿Y qué piensan hacer?

-Ya le estamos pidiendo al gobierno que intervenga. Le reclamamos al ministerio de Trabajo y a la ANSES que nos den alguna respuesta para ingresar al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Estamos en la misma situación que los taxistas y estacioneros.

-¿Se empadronaron en el IFE?

-Es muy difícil de empadronar porque las exigencias del beneficio no nos incluyen. Entramos en la categoría de autónomos y monotributistas. Pero la mayoría de los compañeros no pagan porque no llegan a fin de mes. Estamos esperando respuestas, sea vía IFE, Repro u otros mecanismos particulares que amerita nuestra situación y la de los taxistas. Además, tenemos riesgos porque el promedio de edad pasa los 60 años. Entre la escasa circulación del papel de diarios y revistas, la crisis económica generada por el anterior gobierno y ahora, la pandemia y la crisis, sin exagerar, estamos viviendo un momento dramático. Estamos con un grito desesperado pidiéndole al gobierno que nos comprenda. Nosotros como institución padecimos toda la persecución política y jurídica del anterior gobierno. Se haría justicia con un colectivo de trabajadoras y trabajadores que ha hecho honor a la defensa de sus convicciones.

-La CGT pautó con el gobierno un levantamiento paulatino de la cuarentena. ¿Está de acuerdo?

-Compartimos con el presidente que entre la salud y la economía hay que priorizar la salud porque sin vida no hay economía. Pero está claro que hay que ir resolviendo el tema de la economía porque es central. Porque a la crisis económica que recibió este gobierno de la gestión anterior que fue paupérrima ahora se le agrega esta situación que abarca a todo el mundo. Es una gran oportunidad para replantearse este capitalismo depredador que nos deja sin fuentes de trabajo. La gran discusión del capitalismo depredador es la discusión sobre el trabajo y no tanto sobre los recursos naturales. Esto nos brinda la posibilidad, a la salida de esta crisis, de plantear un capitalismo productivo y no uno depredador como el que estamos sufriendo.

-El gobierno tomó la decisión de prohibir los despidos yendo incluso más allá que el pedido de la CGT que reclamaba que no se pudiera usar la 'fuerza mayor' como causal para las cesantías. Pero la prohibición es por solo 60 días y no hay penalidades pautadas para quienes incumplan. ¿Lo satisface o le falta cosas al DNU?

-Es muy importante que se paren los despidos. A nosotros nos afecta también porque ese pequeño plus que tiene un trabajador a fin de mes nos da la posibilidad de que compren una revista para el hijo o lo que fuera. Estamos ligados al contexto general, no somos una isla. El gobierno estuvo bien y por eso el movimiento sindical lo va a acompañar. Creemos que hoy, más que nunca, fortalecer a los sindicatos es fortalecer la salud y el trabajo. En esa dirección va el presidente.

-¿No es poco el período de 60 días? El DNU no establece penalidades para los incumplimientos de las patronales y no incluye a los trabajadores en negro… ¿Es suficiente?

-El presidente va al día a día y regulando las situaciones. Aspiro y confío que si hace falta algo más va a ser el propio presidente el encargado de ponerlo en práctica. Ha hecho una reivindicación muy fuerte del rol de las organizaciones sindicales. El presidente se apoya en la capacidad organizativa que tiene el sindicalismo a partir de los servicios que brinda en salud, educación, formación profesional, capacitación, recreación y turismo. Es por eso es que se ha apoyado fuertemente en la hotelería y los sanatorios sindicales. Esa reivindicación del presidente nos hace muy bien a nosotros.

-El decreto habilita negociaciones puntuales para negociar salario por empleos…

-Eso lo discute cada organización sindical que conoce su sector y conoce que posibilidad de recupero tiene esa actividad Es prioritario de cada entidad sindical y será abordado por cada organización.

-Hugo Yasky propuso un fondo para gravar las fortunas de las principales familias y el gobierno está evaluando impuestos sobre las fortunas. ¿No debería suspenderse el pago de la deuda externa también?

-Es una posibilidad más. Algo así plantea el proyecto de Máximo Kirchner para gravar a los que blanquearon. Es dinero mal habido y nunca fue registrado, lo dijo el propio presidente. El ajuste debe empezar de arriba para abajo. Los empresarios tienen mucho para decir. Hay 50 familias en la Argentina que tienen 70 mil millones de dólares y tienen 300 mil millones en el exterior. Quién mejor que ellos para hacer ese ajuste. ¿O acaso la deuda externa la tiene que pagar mi mamá, que es pensionada, de la misma forma que Paolo Rocca? Es muy justo que se graven a los que blanquearon y a los que más tienen. Es el aporte que corresponde. Es un gran momento para volver a plantear fuertemente el Estado de Bienestar. Estoy convencido que hay una gran cantidad de sectores en la Argentina que hay que re nacionalizar. Va a depender de la correlación de fuerzas que el campo nacional y popular establezca. El presidente va en la buena dirección. Primero tiene que abordar la situación de la pandemia y, en el interín, tiene que ir avanzando. Pero excede al propio presidente. Hay que elevar el nivel de conciencia en la masa. Esta pandemia ayudó a mostrar el fracaso de este capitalismo depredador. Hay que avanzar en un capitalismo mixto de coparticipación de estado, empresas y trabajadores.

-Cuando habla de nacionalizar sectores ¿Se refiere a la banca? ¿A los servicios públicos?

-La banca puede ser uno de los sectores porque es un sector que se ha hecho el distraído y ha tenido múltiples ganancias aquí y en el mundo. Lo mismo los servicios públicos. Eso es lo que hizo grande al peronismo.

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