La estrepitosa caída del consumo encontró en el Hipermercado Libertad de Posadas una postal de la situación que se reproduce en todo el país: depósitos desiertos y el despido de un centenar de trabajadores. La situacióni fue denunciada por el Centro de Empleados de Comercio de Posadas, que advierte sobre un proceso de desinversión y falta de reposición de mercadería por parte de la firma.
Agustín Gómez, secretario gremial de la organización, describió un escenario de absoluta incertidumbre para los trabajadores del hipermercado. El dirigente aseguró que los empleados fueron testigos de cómo los espacios de almacenamiento quedan vacíos sin que la gerencia local brinde explicaciones claras. “El empleado ve el depósito vacío y piensa lo peor”, sintetizó Gómez, reflejando el temor a un cierre definitivo o a un vaciamiento de la sucursal.
La crisis no es exclusiva del Libertad. El sindicato reportó que otras grandes firmas como Maxi Consumo, Vital y Jaguar operan con ventas deprimidas y balances en déficit. El dato más alarmante para el sector es el desplome en la comercialización de alimentos, un rubro que históricamente era el último en resentirse durante las crisis económicas.
En este contexto de recesión, desde el gremio advirtieron que las empresas misioneras comienzan a buscar salidas de emergencia:
Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC): Cada vez son más las firmas que inician este trámite ante el Ministerio de Capital Humano para solicitar medidas excepcionales.
Precarización y recortes: El gremio detectó pedidos para reducir salarios entre un 30% y un 50%, suspensiones y propuestas de pagos no remunerativos para evitar las cargas patronales.
Informalidad: Se observa un fenómeno creciente de negocios que pasan a la informalidad total o parcial, abonando haberes “mitad en blanco y mitad en negro”.
Para el gremio mercantil, la raíz del problema reside en el cada vez más profundo desfasaje entre los ingresos y el costo de vida de los trabajadores. Mientras que la canasta básica para una familia tipo alcanzó los 1,3 millones de pesos en diciembre, el sueldo promedio en el sector comercio ronda los 900 mil pesos. Esta diferencia de 400 mil pesos, sumada a los constantes tarifazos en servicios, transporte y combustibles, termina por neutralizar los aumentos en el sector y cada vez se reduce más la capacidad de compra de los misioneros.
En lo que va de 2025, se estima el cierre de 500 empresas en Misiones, elevando el número a mil firmas si se toma desde 2023. Esto resultó en la pérdida de unos 10.000 puestos de trabajo en los últimos dos años.
De hecho, según los registros de la Secretaría de Trabajo de la Nación correspondientes a octubre de 2025, confirman que Misiones perforó el piso de los 100 mil trabajadores formales en el sector privado, registrando solo 99.225 aportantes. Es el nivel más bajo en casi cinco años, borrando los avances logrados en la etapa pospandemia y ubicando a la provincia como una de las más afectadas por el retroceso laboral.
Sin señales de una recomposición salarial que reactive la demanda, el sindicato vaticina un verano de mayor presión para los comercios y el riesgo latente de que más persianas bajen definitivamente ante el desplome del consumo. En esa línea, se espera un incremento de la conflictividad social en los próximos meses.
Comentá la nota