Diputados lanzan proyecto de ley para alinear el salario mínimo con la canasta básica

Diputados lanzan proyecto de ley para alinear el salario mínimo con la canasta básica

Un grupo de diputados nacionales ingresó un proyecto de ley que propone transformar de manera estructural la fórmula de cálculo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), estableciendo que ningún trabajador con jornada completa perciba un monto inferior al valor de la Canasta Básica Total (CBT) del INDEC, que marca la línea de pobreza, para un hogar tipo de cuatro integrantes.

La propuesta, que fue girada a la comisión de Legislación del Trabajo para su análisis técnico, lleva la firma de la diputada Varinia Lis Marín y cuenta con el respaldo de sus pares del bloque de Unión por la Patria (UP), Abelardo Ferrán, Jorge Neri Araujo Hernández, Carlos Daniel Castagneto, Gabriela Pedrali, Nancy Sand, Martín Aveiro, Jorge Chica, Pablo Todero, María Graciela Parola, Juan Carlos Molina, Cristian Andino, Hilda Aguirre, Luis Eugenio Basterra y Lorena Pokoik.

El eje central de la iniciativa busca sustituir el artículo 140 de la Ley 24.013 de Empleo. La modificación añade una nueva cláusula para que, a los trabajadores dependientes encuadrados en la Ley de Contrato de Trabajo, el Régimen de Trabajo Agrario, la Administración Pública Nacional y los entes donde el Estado actúe como empleador, se establezca que la remuneración mensual mínima «en ningún caso podrá ser inferior» a la última CBT para una familia de cuatro integrantes en el Gran Buenos Aires informada por el INDEC.

El debate sobre la distancia entre el SMVM y el costo de vida se profundizó en los últimos meses al contrastar la disparidad de las cifras actuales. En agosto de 2026, el haber mínimo trepó a $376.600 mensuales (con un valor hora jornalizado de $1.883), marcando el último tramo de aumento fijado por la Resolución 9/2025 de la Secretaría de Trabajo. Por su parte, el último registro oficial del INDEC correspondiente a junio situó la Canasta Básica Total para un hogar de cuatro personas en $1.531.472,91.

Esta diferencia evidencia que hoy se requieren más de cuatro salarios mínimos para evitar que una familia caiga en la pobreza, o bien que el ingreso de referencia alcanza únicamente para cubrir cerca de la mitad de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), fijada en $689.852,67 para no ser indigente.

Evolución del SMVM (últimos tramos fijados): En julio se posicionó en $372.400 y alcanzó los $376.600 en agosto.

Incertidumbre a partir de septiembre: Al agotarse el cronograma del período previo, la pauta salarial carece de un valor oficial fijado para el próximo mes, a la espera de una nueva convocatoria del Consejo del Salario o una definición ejecutiva.

Variación del costo de vida: Durante el primer semestre de 2026, la CBT acumuló un alza del 17% (pasando de $1.308.713,26 en diciembre a $1.531.472,91 en junio), registrando un incremento interanual del 35,7%.

Para fundar la iniciativa, los autores apelaron al mandato del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, el artículo 7 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y los artículos 116 y 119 de la Ley de Contrato de Trabajo, normas que definen al haber mínimo como la retribución para garantizar alimentación, vivienda, educación, salud, transporte y esparcimiento.

El proyecto cuestiona además la dinámica reciente del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, un órgano tripartito integrado por 16 representantes empresarios, 16 sindicales y la presidencia estatal a través de la Secretaría de Trabajo de la Nación. Ante la falta de consensos por mayoría de dos tercios en los últimos periodos ordinarios, la pauta salarial terminó resolviéndose mediante resoluciones unilaterales dictadas por la cartera laboral que conduce el ex abogado del Grupo Techint, Julio Cordero, un mecanismo que  según la fundamentación del proyecto desvirtuó la capacidad de negociación.

El proyecto de ley incorpora entre sus fundamentos los aportes del Informe N° 15 sobre la evolución del Salario Mínimo elaborado por el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA).

El documento revela un marcado proceso de erosión en la capacidad adquisitiva del salario mínimo:

Contracción histórica: El poder de compra del SMVM arrastra un retroceso superior al 40% respecto de los niveles previos al cambio de gestión nacional, ubicándose un 60% por debajo de los valores registrados en 2015 y un 20% inferior a los promedios de la década de 1990.

Caída en la representatividad salarial: En junio de 2016, el haber mínimo equivalía al 37,2% del sueldo promedio de los trabajadores registrados del sector privado. En la actualidad, ese ratio cayó al 16,6% del salario promedio privado.

Pérdida de la capacidad de compra de consumo diario: Mientras que en 2016 una hora de trabajo con SMVM permitía adquirir un kilo de pan, hoy se necesitan dos horas y media para comprar el mismo producto. En el caso de la carne picada, la exigencia laboral pasó de dos horas en 2016 a casi seis horas de trabajo en la actualidad.

De lograr dictamen y tratamiento en el recinto, la iniciativa impulsada por el bloque opositor redefinirá las pautas con las que el Estado y el sector privado negocian la base de la pirámide salarial en el país.

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