La ausencia de transporte público fue clave. En el centro, la mayoría de los comercios estuvo cerrada, pero en Ezpeleta, San Francisco Solano y Bernal el panorama fue casi normal. Por la tarde, muchos locales volvieron a levantar sus persianas
La primera medida de fuerza a nivel nacional contra el gobierno encabezado por Mauricio Macri, tuvo un acatamiento dispar en el distrito de Quilmes. Y esto básicamente porque hay que sectorizar el impacto que tuvo de acuerdo a las localidades en cuestión y la imposibilidad de viajar debido a la asusencia de transporte público. De acuerdo a una recorrida que realizó Diario EL SOL, y en base también a ciertos testimonios recogidos, pudo observarse que fue en Quilmes Centro donde se vio la mayor cantidad de persianas bajas, con la peatonal Rivadavia como epicentro. Todo lo contrario sucedió en otras arterias comerciales importantes como Chile, en Ezpeleta, 9 de Julio, en Bernal y Avenida 844, en San Francisco Solano. La amplia adhesión de todos los gremios de transporte hizo que el panorama fuera mucho más desolador en lo que hace a tránsito vehicular, aunque el mayor efecto colateral recayó en los trabajadores que se vieron privados de poder ir, transporte público mediante, a sus respectivos empleos. No obstante, la mayoría de los comerciantes que decidieron abrir sus negocios, consultados por este diario, hicieron énfasis en los perjuicios económicos que conlleva perder una jornada laboral completa, tal el caso de Jorge Casillas, dueño de una carnicería ubicada en pleno centro ezpeletense: “yo siempre trato de abrir por más paro que haya, porque la verdad que sino pierdo plata. Entiendo los motivos y la situación económica actual que a casi todos nos perjudica, pero hoy por hoy si cierro pierdo mucha plata, y me perjudica a mí y a mis empleados”, señaló el comerciante. En el mismo sentido se pronunció el titular de una importante panadería y confitería del corazón de Bernal, quien prefirió mantener el anonimato pero dijo: “creo que la única manera de salir adelante es trabajando y produciendo, a mí me enseñaron así. Aunque históricamente la clase trabajadora ha sido la más perjudicada en Argentina, es hora de pensar en alternativas mejores para manifestar lo que nos pasa. En mi caso si cierro, los gastos me corren igual y encima que no se vende como antes, no sé como paliar los costos. Lo digo con total sinceridad”. En cuanto a números y porcentajes, a grandes rasgos se observó entre un 70 y 80 por ciento de locales con persianas levantadas en Solano, Ezpeleta y Bernal, incluyendo rubros como supermercados, cadenas de electrodomésticos, verdulerías, carnicerías, kioscos, tiendas de ropa, bazares, farmacias y demás. Claro está que las estaciones de servicio permanecieron cerradas.
En el centro se sintió Tal cual lo mencionado anteriormente, distinta fue la recepción que el paro general tuvo en la peatonal Rivadavia y sus calles adyacentes. La tendencia se invirtió, con un promedio de apenas 4 o 5 comercios abiertos por cuadra, demostrando el impacto de la medida dispuesta por la CGT. El movimiento de peatones fue muy diferente a los días normales, mientras que desde la óptica de los trabajadores, en el relevamiento que hizo El Matutino del Gran Buenos Aires la opinión fue unánime, coincidiendo en que llegar a los respectivos trabajos fue una complicación ante la falta de transportes públicos.
A nivel nacional la medida fue "contundente"
Uno de los Secretarios Generales de la (Confederación General del Trabajo) CGT Juan Carlos Schmid aclaró que el propósito del paro no fue para que se termine el mandato de nadie, ni para generar un malestar en la sociedad. Además, agregó, que fue una medida de fuerza en la cual no hubo distinciones políticas. En una conferencia de prensa que brindaron cerca de las 15.30, los impulsores de la huelga, manifestaron sensaciones e hicieron un balance acerca del acatamiento que tuvo a lo largo y a lo ancho del país. Por su parte, Schmid aseguró: “nadie se pone contento por haber llegado a la medida de fuerza de esta jornada, pero la política no ha dado los resultados que se querían; no hemos encontrado las diagonales que le permitan a los gremios, los empresarios y el gobierno, encontrar las coincidencias para que no lleguemos al paro”. Además, el Secretario General de la Federación Marítima-Portuaria y de la Industria Naval, agregó que no descartan juntarse con el gobierno para dialogar: “No descartamos esa posibilidad”. En tanto, el Secretario General de ATSA, Héctor Daer aseveró: “el paro fue contundente. Pero no hay éxito en una medida si no hay soluciones; creemos que el gobierno tiene que ser objetivo respecto al paro de hoy. Nosotros tenemos responsabilidad y la innata al movimiento obrero. Un paro tiene que ser una instancia para poder hacer entender los reclamos que a veces no se escuchan desde el poder”. En consecuencia, respecto a los servicios, hubo pocos taxis y se registraron piquetes en los accesos desde provincia. Asimismo, el principal corte se registró en Puente Pueyrredón, donde se desplegó una fuerte presencia policial, al igual que en Panamericana y 197, en donde intervino Gendarmería Nacional. Camino Negro, y Constituyentes y General Paz también fue interrumpida.
Justicia por Novillo
Marcelo Novillo, padre de Adrián, asesinado en 2014 en las inmediaciones de un boliche local, reclamó nuevamente Justicia por su hijo. Esta vez lo hizo en la rueda de prensa que la CGT brindó ayer por la tarde. “Quiero que escuchen, que se haga justicia”, algunas de las declaraciones de Novillo, que sorpresivamente interrumpió la conferencia en la que estaban hablando Moyano, Schmid, Daer, entre otros. Asimismo, los dirigentes sindicales lo escucharon atentamente y le pidieron que no se retire, que luego iban a mantener una charla privada con él. Cabe recordar, que Adrían Novillo fue brutalmente asesinado por una banda de 10 personas en la noche del 14 de junio a la salida de lo que era el boliche bailable Space. Su padre, desde entonces, encabeza todas las marchar en pedido de justicia y que alguien lo escuche.



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