Un gigante de las papas fritas congeladas cerró su planta en Munro y dejó a 100 trabajadores en la calle

Un gigante de las papas fritas congeladas cerró su planta en Munro y dejó a 100 trabajadores en la calle

Se trata de la multinacional estadounidense Lamb Weston, que concentrará su producción en Mar del Plata. La decisión que deja sin trabajo a unos 100 empleados, se suma a una ola de cierres y ajustes industriales que golpean al empleo.

La multinacional estadounidense Lamb Weston, una de las mayores productoras de papas fritas congeladas a nivel mundial, confirmó el cierre de su planta ubicada en Munro, en la provincia de Buenos Aires. La decisión implicará la desvinculación de alrededor de 100 trabajadores y se enmarca en un proceso de reorganización industrial a escala global impulsado por la compañía.

En paralelo, la empresa resolvió centralizar toda su producción local en Mar del Plata, donde en 2024 inauguró una nueva fábrica dentro del parque industrial de la ciudad tras una inversión superior a los 320 millones de dólares. Se trata de la planta más grande que Lamb Weston posee en el continente americano, concebida como un polo exportador estratégico para la región.

Producción concentrada y perfil exportador

La operación de Lamb Weston en la Argentina tiene un fuerte sesgo hacia el comercio exterior: entre el 80% y el 85% de la producción se destina a la exportación, principalmente a mercados de América Latina y el Caribe. Durante la inauguración de la planta marplatense, directivos de la firma habían adelantado su objetivo de abastecer desde el país a la mayor cantidad posible de los 33 mercados regionales en los que opera la compañía.

En el mercado interno, en cambio, la actividad se concentra en la venta a mayoristas y al canal gastronómico, mientras que la comercialización directa al consumidor final ocupa un lugar marginal dentro del negocio.

La explicación empresarial

Desde la compañía justificaron el cierre de la planta de Munro en criterios de eficiencia y rentabilidad global. Sylvia Wilks, Chief Supply Chain Officer de Lamb Weston, sostuvo que la decisión forma parte de una estrategia orientada a optimizar costos y modernizar activos productivos.

“Estas acciones forman parte de nuestra estrategia más amplia para mejorar la rentabilidad y fortalecer la eficiencia operativa en toda nuestra red global de manufactura”, afirmó la ejecutiva, quien agregó que el objetivo es mantener operaciones “resilientes y preparadas para el crecimiento futuro”.

Además del cierre en la Argentina, la empresa también anunció que reducirá de manera temporal la actividad de una línea productiva en los Países Bajos, como parte del mismo proceso de reordenamiento internacional.

Mar del Plata, nuevo eje industrial

La elección de Mar del Plata como centro productivo responde, según la empresa, a dos factores centrales. Por un lado, la proximidad con las zonas de producción de papa, principal insumo de la actividad. En el país se producen alrededor de 3 millones de toneladas de papa fresca por año, concentradas mayormente en las regiones de Balcarce, Mar del Plata y Tandil, de las cuales unas 11.000 hectáreas se destinan específicamente a la industria de papa prefrita congelada.

Por otro lado, juega un rol clave la logística: la planta se encuentra a menos de 16 kilómetros del puerto de Mar del Plata, lo que reduce costos de transporte y facilita las exportaciones.

Un escenario de cierres y ajuste industrial

El cierre de la planta de Munro se suma a una serie de reestructuraciones industriales que vienen impactando en el empleo en distintos sectores productivos del país. En octubre de 2025, la sueca SKF cerró su histórica planta de Tortuguitas, con más de un siglo de actividad, como parte de una reorganización global que concentró la producción en fábricas de mayor escala.

Un mes después, Whirlpool anunció el cierre de su planta de lavarropas en Pilar, con la salida de unos 220 trabajadores, en un contexto de caída del consumo interno y mayor competencia de productos importados. También en noviembre, la avícola Granja Tres Arroyos bajó la persiana de su planta en Concepción del Uruguay para concentrar operaciones en otra unidad productiva.

En este marco, el cierre de Lamb Weston en Munro vuelve a encender la alarma en el movimiento sindical, ante un modelo de reorganización empresaria que prioriza rentabilidad y exportaciones, pero deja en segundo plano la continuidad laboral y el impacto social en las comunidades afectadas.

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