El Centro de Empleados de Comercio de Jujuy, fue objeto de una puja que incluyó golpes de puño y puntapiés, al finalizar las elecciones que se estaban desarrollando en principio con total tranquilidad en la entidad que nuclea a los trabajadores del sector.
En cuanto a los disparos, no hubo hasta anoche ninguna relación oficial respecto de las versiones de que habría sido la policía que disparó al aire para frenar la contienda y dispersar a los revoltosos, o según otras, que los tiros habrían surgido de parte de algunos manifestantes, por lo que tuvo que intervenir de inmediato la Infantería.
Las acusaciones de fraude, que hasta el momento no tenían “ningún asidero legal”, según trascendió, fueron “un pretexto de algunos violentos para tratar de ensuciar este acto electoral, porque hay gente de sectores opositores al pueblo, infiltrados, que intentaron poner palos en la rueda”.
En ese clima de tensión, cuando se estaba realizando el cierre de las urnas para proceder luego al conteo de los votos, un grupo de individuos habría “tratado de ingresar alguna urna no se sabe de dónde y ahí se produjo una pelea”.
Efectivos policiales de las comisarías seccionales 1ra. y 2da. y del Cuerpo de Infantería tuvieron que acudir al lugar para evitar que las cosas pasen a mayores.
Al cierre de esta edición, un grupo de personas continuaban manifestándose en la calle, frente a la sede del gremio, mientras los policías montaban guardia y vigilaban la zona en prevención y protección de los ciudadanos que pasaban por el lugar. Hubo cortes de calles que impidieron el normal tránsito vehicular.
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