Siguen los fuertes cruces entre Lácteos Vidal y Atilra: el gremio niega que haya habido tomas o bloqueos

Siguen los fuertes cruces entre Lácteos Vidal y Atilra: el gremio niega que haya habido tomas o bloqueos

“Nunca les debimos un peso”, aseguró Alejandra Bada Vázquez, hija de los fundadores, que alertó por un “riesgo de sabotaje”. El abogado del sindicato dijo que “nunca hubo toma ni bloqueos” y que Atilra quiere dialogar.

 

Por: Ezequiel Morales.

En un pueblo alejado de más de 300 kilómetros del vértigo porteño, en plena tranquilidad del campo, se viven momentos de tensión e incomodidad.

El conflicto que puso a la pyme “Lácteos Vidal” ubicada en la localidad bonaerense de Moctezuma en el centro de la tormenta tiene en guardia a la familia dueña de la empresa y a los trabajadores.

El reclamo que 29 operarios de la planta comenzaron a mediados del año pasado a raíz de una serie de denuncias por malas categorizaciones y fallas a la hora de imputar pagos de horas extras escaló en la expulsión de los mismos, la contratación de 25 nuevos empleados, y la posterior orden de la Justicia laboral para que la firma reincorpore a los despedidos.

A raíz de esta última situación, la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas se solidarizó con Lácteos Vidal. “Desde julio de 2022 se encuentra sometida a las presiones desmedidas, llevadas a cabo por una minoría de trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), con el aval de jueces, alejados de la realidad y del propio derecho”, reclamaron en un comunicado.

En reiteradas oportunidades desde la familia poseedora de la compañía, fundadores de la misma, habían acusado a los trabajadores despedidos y a los dirigentes del gremio lechero que habían tomado y bloqueado los accesos a la planta.

Sin embargo, ahora el gremio salió a responder.

“NO TENEMOS CONFLICTOS EN CASI NINGUNA EMPRESA”

Este fin de semana, en La Red Rural (AM 910), el abogado apoderado de Atilra aseguró que “la planta jamás fue tomada y que tampoco hubo bloqueos”.

“Hay comprobaciones públicas de eso, los trabajadores pedían una serie de puntos ligados a categorizaciones y pagos mal efectuados, jornadas en exceso de las cuales no se pagaban horas extras, y también cuestiones de sanidad. Todo en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo”, planteó Alberto Coronel.

“Ellos recurrieron a la sección Trenque Lauquen del gremio, y acá tenemos que entender una cosa: la huelga es fuente, es creadora del derecho. Cuando alguien dice “una huelga es ilegítima porque no existe un derecho”, que encima en este caso sí lo existe, está equivocado”, planteó.

Coronel también remarcó que el gremio no tiene un tradición conflictiva con el resto de las empresas que operan en el mercado lácteo.

“Nadie jamás tiene toda la razón y toda la culpa de nada. Atilra en casi 600 empresas lácteas en el país que están vinculadas, no tiene conflicto casi con ninguna. Acá se ha dado una situación de falta de voluntad de diálogo, y de parte de la empresa”, acusó.

“He hablado personalmente con la dueña (NdR: Alejandra Bada Váquez) a instancias de gente que se ofreció, desde el gobernador hasta el juez de la causa, pero la señora nunca quiso negociar. Dijo ‘yo voy a ir a la Justicia’. Y la Justicia no le da la razón hoy la justicia, se las da a los trabajadores”, indicó.

Para Coronel la prueba fehaciente de que la planta no fue bloqueada es que parte de los trabajadores, quienes no se adhirieron a la huelga, continuaron con las tareas.

“Hay otros trabajadores no se plegaron. De ahí es que está muy claro que acá no existe ni toma, ni bloqueo. Esto de “bloqueo” es un modo que tiene un grupo político de llamar a las huelgas, porque ellos no les dicen así, le dicen bloqueo. Pero eso fue perfectamente constatado”, contrapuso.

¿Cómo puede finalizar el conflicto? El abogado aseguró que la voluntad de Atilra es la de dialogar con la empresa. “Tiene que volver al diálogo, es imprescindible. De nuestra parte están todos abiertos los canales pero Lácteos Vidal no se sienta a dialogar”.

“NUNCA LES DEBIMOS UN PESO”

De la vereda contraria está la familia Bada Vázquez, fundadora de la empresa. Alejandra es descendiente de ellos y es quien hoy la principal vocera. Y dio su palabra en el mismo espacio radial.

“Qué lástima que los hayan mandado a bloquear una fábrica donde ellos estaban bien, estaban con los sueldos al día. Lácteos Vidal nunca les debió un peso. Qué lástima que les hayan mentido y les hayan hecho pasar por todo esto”, opinó.

Bada Vázquez aseguró: “Yo me siento acosada, pero no solo acosada por el sindicato, sino también por la medida, acosada por el bloqueo. Estaban reclamando algo que el Ministerio ya les había negado”.

“Los mandaron a bloquear y en ese cuento cometieron ilícitos, por eso hay causas penales en trámite. Además acá hay otras 25 almas también que tienen un trabajo nuevo, que ocuparon esos puestos porque la leche no te da margen y hay que procesarla, porque se pudre. Si no hacemos eso nos fundimos”, apuntó.

Y acusó: “No me quiero olvidar de los muchachos que siguieron trabajando a pesar de que me tajearon las gomas del coche, a pesar de que entré corriendo por atrás porque estaba bloqueado el frente y me corrieron con un auto de Atilra. Me querían cazarApedrearon la casa del encargado y también le cortaron los remedios oncológicos a una de las señoras, porque entró de prepo trabajar no sólo en este bloqueo, sino también en 2014”, detalló.

Por eso Bada Vázquez cargó con todo hacia Atilra y habló de diferencias entre las distintas líneas del sindicato.

“El gremio no defendió a estos empleados, pero a quienes adhirieron a los delitos y la violencia sí. Les pusieron el acampe con el asado, el alcohol y otras hierbas, pusieron fiesta y partidos de fútbol. Eso lo hacen con todo su poder económico a favor. No sé si para quedarse con la fábrica y hacer una cooperativa o si porque tienen este problemas internos de poder, entre ‘El uno’ (NdR: Héctor Ponce, secretario general de Atilra) que defiende el señor que habló recién (por Coronel) y los muchachos de La Serenísima de General Rodríguez, a quienes les interesa mucho la leche mía de la zona”, deslizó.

“Estamos en un país en el que la propiedad privada no se respeta ni el derecho mío a organizar y dirigir una empresa. Si un empleado me renuncia yo no puedo ordenarle que se quede, y yo tengo derecho a organizar mi empresa”, expresó.

Y cerró: “Esto ya no depende de mí, ¿cómo pueden convivir con los muchachos que siguieron y amenazaron? Yo ya no les tengo confianza, hago alimentos que llegan a la mesa de todos los argentinos. Hay riesgo de sabotaje”.

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