Los empresarios nucleados en Aprocam explican que los aumentos de salarios y combustible sumado a la baja rentabilidad pueden hacer peligrar a las empresas.
En definitiva, este escenario se traduce en una "caída de la rentabilidad por los aumentos de costos", según señala el vocero de la institución y tesorero, Carlos Messina.
Según un informe elaborado por esta institución, esta actividad tiene, entre el combustible y los sueldos, un 60% del total de los costos.
Así, detallan que desde enero a setiembre las naftas aumentaron casi un 17% y los salarios cerca del 30% en este año.
A esto, agregan que "los insumos en general, las reparaciones, los neumáticos, y todo lo que está afectado al mantenimiento de las unidades, crecieron por encima del 30%", dijo Messina.
Este empresario, además de explicar el impacto que tiene la inflación mes a mes, indicó que no se puede comparar los costos del flete terrestre con el marítimo, algo que sucede a menudo desde la actividad agroexportadora local. "Mendoza paga un impuesto a la distancia, porque está lejos de los centros de producción y consumo.
En la comparación con los servicios marítimos, se analiza sólo el flete marítimo puerto a puerto, pero no lo que costaría colocar un producto en el puesto de salida y hacer una comparación equilibrada entre un sector y otro" señaló Messina.
Así, subrayó que "no es posible comparar directamente costos marítimos con los del transporte terrestre en Argentina, tanto por la situación registral que tienen unos y otros, así como por el volumen de carga que manejan, entre otros ítems".
Agregó que las firmas del transporte terrestre deben pagar Ingresos Brutos y facturar con IVA y estos impuestos se trasladan a los costos del servicio que deben pagar en la tarifa los productores locales.
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