Más de 62 mil trabajadores pidieron el fondo de desempleo en apenas cuatro meses

Más de 62 mil trabajadores pidieron el fondo de desempleo en apenas cuatro meses

 Mientras el presidente Javier Milei sostiene que el desempleo baja y el ministro de Economía, Luis Caputo, asegura que el empleo crece, los propios números oficiales del Estado muestran otra realidad. Según información de la ANSES remitida a este medio en respuesta a un pedido de acceso a la información pública, durante los primeros cuatro meses de 2026 más de 100 mil personas por mes dependieron del fondo de Desempleo para vivir.

Los registros oficiales indican que en enero hubo 119.088 beneficiarios activos del seguro por desempleo. La cifra bajó a 104.250 en febrero, se ubicó en 104.598 en marzo y volvió a crecer hasta alcanzar los 107.632 beneficiarios en abril. Es decir, durante todo el 2026 el padrón se mantuvo por encima de las 100 mil personas. Sólo en abril, el Estado destinó más de 32.862 millones de pesos para financiar estas prestaciones.

La información oficial también revela que entre enero y abril ingresaron 62.528 solicitudes para acceder al beneficio por desempleo. El pico se produjo en marzo, cuando se registraron 17.473 nuevos pedidos. En abril ingresaron otras 15.216 solicitudes, mientras que durante el período se otorgaron más de 55 mil prestaciones.

Los números muestran que, lejos de desaparecer, la demanda de asistencia por pérdida de empleo continúa siendo elevada. La persistencia de más de 100 mil beneficiarios mensuales constituye uno de los indicadores más sensibles del mercado laboral argentino, especialmente en un contexto donde el propio Gobierno impulsa una reforma laboral orientada a flexibilizar las relaciones de trabajo.

La provincia de Buenos Aires aparece como el principal epicentro del fenómeno. En abril registró 45.929 beneficiarios activos de la Prestación por Desempleo, lo que representa cerca del 43% del padrón nacional. Muy por detrás aparecen Córdoba con 7.921 casos, Santa Fe con 7.670 y la Ciudad de Buenos Aires con 7.164.

La concentración de los beneficiarios en los principales distritos industriales del país reaviva el debate sobre el impacto que está teniendo la apertura de importaciones desde China sobre la producción nacional y el empleo registrado. No se trata solamente de un problema estadístico: detrás de cada prestación existe un trabajador que perdió su fuente laboral y debió recurrir al sistema de asistencia estatal.

La composición etaria de los beneficiarios muestra otro dato relevante. Los grupos más afectados son los trabajadores de entre 45 y 49 años, que en abril sumaban 18.807 casos, seguidos por las franjas de 35 a 39 años y de 30 a 34 años. También se observan cifras elevadas entre trabajadores de 50 a 54 años.

Por género, los hombres representan aproximadamente siete de cada diez beneficiarios. En abril, ANSES registró 73.537 varones cobrando la prestación frente a 34.095 mujeres.

Los datos conocidos contrastan con las afirmaciones realizadas en los últimos meses por funcionarios nacionales. Milei aseguró que la tasa de desempleo cayó porque se crearon más puestos de trabajo que personas incorporadas al mercado laboral. Por su parte, Caputo llegó a sostener que el empleo no cayó y que incluso aumentó respecto de 2023, aunque reconoció el crecimiento del trabajo informal y del cuentapropismo.

A la vez, el ministro Federico Sturzenegger defendió la apertura de las importaciones al afirmar que el comercio exterior «no tiene efecto sobre el empleo» y que la competencia internacional mejora el bienestar general. Sin embargo, los sectores industriales vienen alertando sobre cierres de empresas, pérdida de puestos registrados y creciente sustitución de producción nacional por productos importados desde China.

El debate se profundiza en momentos en que el Gobierno avanza en una mayor integración comercial con China. Esta semana, Caputo recibió a representantes de la Cámara Argentino-China para ampliar exportaciones de carne, cereales y oleaginosas, mientras el Banco Central negocia la renovación del swap por unos 20 mil millones de dólares equivalentes en yuanes.

Para numerosos sectores sindicales e industriales, el escenario plantea una contradicción evidente: mientras se promueve una mayor apertura comercial y se fortalecen los vínculos con las manufacturas chinas, continúan creciendo los indicadores de fragilidad, la informalidad y la dependencia de prestaciones por desempleo.

Según los propios datos oficiales de ANSES, más de 100 mil argentinos necesitaron cada mes del seguro por desempleo durante 2026. Una cifra que, más allá de los discursos oficiales, refleja que la recuperación del empleo continúa siendo una relato que se cae frente a los números.

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