El 86% de ex trabajadores textiles que se reinventaron como cuentapropistas trabaja en la informalidad

El 86% de ex trabajadores textiles que se reinventaron como cuentapropistas trabaja en la informalidad

Un relevamiento realizado entre más de 900 trabajadores desvinculados de una de las principales empresas textiles del país expuso el duro impacto social de la crisis que atraviesa el sector. La mayoría sigue desempleada y quienes lograron reinsertarse lo hicieron, en gran parte, en condiciones más precarias.

La crisis que golpea a la industria textil argentina sigue dejando una profunda huella en el empleo. Un estudio realizado por la empresa TN&Platex entre 905 trabajadores despedidos de sus plantas en distintas provincias reveló una realidad alarmante: más de la mitad de quienes perdieron su puesto de trabajo todavía no logró reinsertarse en el mercado laboral.

El informe se conoce en medio de un escenario que el propio sector describe como crítico. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), desde diciembre de 2023 se perdieron alrededor de 22.000 puestos de trabajo en la actividad, una cifra que convierte a la industria textil en una de las más afectadas por la caída de la producción, la retracción del consumo y el aumento de las importaciones.

La encuesta alcanzó a 612 exempleados, equivalentes al 68% del total de los despedidos. Los resultados muestran que el 54% continúa desocupado. Entre quienes consiguieron una nueva ocupación, el panorama tampoco es alentador: el 57% pasó a desempeñarse como trabajador independiente o cuentapropista, mientras que apenas el 43% logró acceder nuevamente a un empleo en relación de dependencia. En términos concretos, solo dos de cada diez despedidos recuperaron un trabajo formal.

El estudio también pone en evidencia el avance de la precarización laboral. Entre quienes se volcaron al trabajo por cuenta propia, el 86% desarrolla su actividad sin registración, mientras que la informalidad desciende al 7% entre aquellos que lograron reinsertarse en empresas bajo convenio laboral.

Los trabajadores de mayor edad son quienes enfrentan las mayores dificultades. El desempleo alcanza al 72% de las personas de entre 50 y 59 años y trepa al 82% en los mayores de 60. La situación también afecta especialmente a quienes contaban con una larga trayectoria dentro de la empresa: dos de cada tres empleados con más de once años de antigüedad permanecen sin trabajo.

La crisis de TN&Platex no aparece como un hecho aislado. En los últimos meses, la compañía avanzó con suspensiones, cierres temporales de plantas y despidos en distintas provincias. Paralelamente, otras firmas textiles del país también redujeron producción o directamente cesaron actividades. En Tierra del Fuego, por ejemplo, empresarios del sector advirtieron que de once textiles que operaban años atrás hoy solo quedan cuatro, mientras que el empleo cayó de más de 900 trabajadores a apenas 245.

Desde el movimiento obrero observan con preocupación una tendencia que combina destrucción de empleo formal, avance de la informalidad y debilitamiento del entramado industrial. Los números reflejan que detrás de cada cierre de línea de producción o cada fábrica que baja sus persianas no solo se pierden puestos de trabajo: también se profundiza la incertidumbre de miles de familias que encuentran cada vez más dificultades para volver a insertarse en el mercado laboral.

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