Los gremios ya lo miran de reojo

Los gremios ya lo miran de reojo

Los sindicatos en Rosario levantan la guardia ante las primeras contramarchas del presidente electo en materia económica. Una vacilación con el gravamen al medio aguinaldo y la suba de precios activaron la agenda de un escenario de lucha.

Bastó que Mauricio Macri dijera en la mesa de Mirtha Legrand que no alcanzaría a eximir del Impuesto a las Ganancias al medio aguinaldo que se pagará este mes, para que los gremios encendieran su alerta y ya agendaran la organización de la primera protesta contra el gobierno que aún no asumió y ya se ganaba su primer frente de conflicto.

Algo de eso habrá leído el presidente electo, porque ayer mismo circunscribió el impacto de ese impuesto en el sueldo anual complementario para los salarios mayores a 30 mil pesos. La sangre no llegó al río, pero los cañones sindicales quedaron cargados. "Si arranca confrontando con el movimiento obrero, no sabe dónde se mete y no sabe lo que hace. Eso sólo ya es motivo de pelea", advirtió Oscar Barrionuevo, secretario general de Obras Sanitarias.

La advertencia tuvo, con matices, el mismo eco en media docena de gremios consultados por este diario. Encima, ocurre justo cuando la mayoría negocia con sus patronales una suma extra de fin de año para afrontar los recientes aumentos de precios y otros piden para ayer la reapertura de paritarias. De cualquier modo, el amague del líder de Cambiemos no sorprendió a los sindicalistas, que avizoran un frente de lucha en el corto plazo, apenas el gobierno transite sus primeras medidas económicas.

"Sabemos que Macri nos va a mentir tarde o temprano. Por eso nosotros nos reuniremos el miércoles (hoy) con la Ciara para pedir un bono de fin de año. No esperamos otra cosa, como tampoco Scioli nos aseguraba algo muy distinto. Como trabajadores, tenemos que aprender a quien votar y a quien no. Lo mismo nos pasó con Menem. Algún día aprenderemos", dijo un escéptico Daniel Yofra, de la Federación de Aceiteros, que nuclea a 1.400 trabajadores, dentro de los cuales el 75 por ciento está afectado por Ganancias. Los aceiteros hace seis años que consiguen un bono extra de fin de año. El de diciembre de 2014 ascendió a 11.740 pesos.

Luz y Fuerza es uno de los sindicatos que rechaza con más ahínco el gravamen sobre el salario, que impacta sobre unos 2.500 de los 3.500 trabajadores del sector en la provincia. Alberto Botto, su secretario gremial, se mostró preocupado por las primeras señales que emite el gobierno que asumirá mañana. "Queremos ser prudentes y dejarlos asumir, pero lo que vamos viendo y escuchando es contrario a los trabajadores.

Primero prometieron que iban a sacar el impuesto, ahora ya cambian el discurso y resulta que es hasta cierto nivel, luego otro sale y dice que revisará el mínimo no imponible recién en marzo. La verdad, no es lo que habían dicho, ya arrancan incumpliendo. Y quiero ver qué hará con la quita de retenciones prometida al campo, porque si ahí cumple quiere decir que los trabajadores seremos el pato de la boda", enfatizó el dirigente lucifuercista. Hoy habrá un cónclave de los cinco sindicatos que representan al sector eléctrico en Santa Fe. "Vamos a delinear estrategias conjuntas, seguramente hacia un pronunciamiento que veremos la forma que tomará", advirtió.

Con la misma enjundia levantó lanzas Barrionuevo, de Obras Sanitarias. "No quisiéramos empezar confrontando para que no digan que ponemos palos en la rueda al nuevo gobierno apenas empieza, pero si lo primero que hace Macri es una medida contra los intereses de los trabajadores, es motivo de pelea y no sabe lo que significa, no sabe lo que es pelear con el movimiento obrero en contra y en el inicio de una gestión de gobierno. Estas idas y vueltas con la imposición de Ganancias al salario es de una torpeza política insólita", disparó.

Los bancarios son los adelantados en esta toma de posiciones. Hace unos días que pidieron ante el Ministerio de Trabajo la reapertura de paritarias, puesto que su convenio colectivo de trabajo expira el 31. Por ahora, los términos de sus pretensiones no están definidos, pero desde luego que los aumentos de precios, la preanunciada devaluación cambiaria y la actitud que el gobierno tome respecto de Ganancias condicionan esa puja. "Ya vemos que dicen y se desdicen. El clima de lucha gremial se notará seguramente desde la asunción del gobierno y cuando exprese medidas concretas.

La política no es un reality para difundir en el programa de Mirtha Legrand", despreció Matías Layús, titular de la Asociación Bancaria, donde se representan 6.000 empleados de la plaza financiera local.

Otro de los gremios que mira el cambio de gobierno con desconfianza es el de la construcción. Carlos Vergara, de Uocra, apeló a un refrán: "Para conocer a un rengo hay que verlo andar. Ojalá nos vaya bien a todos, pero no le doy mucho crédito a este gobierno que viene porque presiento que tiene mucho compromiso con el sector empresario, con la derecha. Hablan de pobreza cero, de la seguridad, que en seis meses estaremos bárbaro, pero ya en el arranque le erran. Y desde el 11 vamos a escuchar que encontraron el país vacío de plata, que no se puede todavía. Esto ya lo vi", dijo.

Vergara aseguró que "hay ganas de movilizarse, pero hay que organizarse. Uocra tuvo la iniciativa la última vez con el reclamo de seguridad y otros gremios acompañaron. Ahora veamos cómo se mueve este gobierno. Mientras tanto, ya pedimos el bono solidario a las cámaras patronales porque hemos perdido poder adquisitivo". La Uocra nuclea entre Rosario y San Lorenzo a 29.000 afiliados.

Desde el SUTERyH (encargados de edificios), Humberto García coincidió con el malestar gremial general y reveló que en las próximas horas todos los sindicatos del sector tendrán una reunión en Buenos Aires para definir los pasos a seguir ante un posible escenario de lucha.

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