Tras el paro por tiempo indeterminado lanzado por la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria, pero las negociaciones continúan estancadas y el gremio ya anticipó que retomará las medidas de fuerza si no hay una propuesta salarial superadora.
El secretario general de la Federación, Daniel Yofra, aseguró que el conflicto se originó por la negativa de las cámaras empresarias a otorgar una mejora salarial durante la revisión paritaria. Actualmente, un trabajador de la categoría peón percibe $2.344.000, mientras que el sindicato reclama llevar ese ingreso a $2,8 millones.
“La propuesta de la empresa en la segunda reunión fue cero, no iba a dar ningún tipo de aumento porque consideraban que el aumento que habíamos logrado el año pasado todavía no se había absorbido por inflación”, denunció Yofra.
Según explicó el dirigente, la falta de avances llevó al gremio a convocar una huelga por tiempo indeterminado. “Ante la propuesta de la empresa, que era cero, ni a los trabajadores beneficiaba ni a nosotros nos convencía como paritaria, así que fuimos a la huelga por tiempo indeterminado y ahí la Secretaría de Trabajo nos dictó la conciliación”, sostuvo.
Sin embargo, la intervención oficial no logró destrabar el conflicto. “Después de dos reuniones por zoom que hemos tenido con la Secretaría de Trabajo tampoco se modificó absolutamente nada. Entonces seguiremos esperando a que se termine esta conciliación y los cinco días que seguramente dará el ministerio, e iremos nuevamente a la huelga”, advirtió.
Yofra defendió el reclamo salarial y recordó que la actividad aceitera forma parte de uno de los complejos exportadores más rentables del país. “Hicimos 25 días de huelga en el 2015, 22 días en el 2020 y 7 días en el 2024. Estamos acostumbrados a pelear y, particularmente, con este sector que es uno de los más rentables del país”, afirmó.
El dirigente también vinculó la discusión salarial con el concepto de salario mínimo vital y móvil establecido en la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo. En ese sentido, sostuvo que los ingresos deben garantizar alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, vacaciones y previsión social para las familias trabajadoras.
“Hay trabajadores que están sobre la línea de la indigencia, siendo trabajadores registrados”, alertó. Y agregó que “se ha desprestigiado tanto la Ley de Contrato de Trabajo y la Constitución Nacional que hoy nadie entiende el planteo que hace Aceiteros, porque o no ha leído la Constitución o no conoce los derechos que tiene la clase trabajadora”.
Consultado sobre las críticas que recibe desde sectores políticos y mediáticos afines al oficialismo, Yofra respondió con ironía: “Atacan a Lali, que es del espectáculo, mirá si no me van a atacar a mí, que yo defiendo a los trabajadores”.
Además, sostuvo que el foco de las críticas no está puesto en su rol sindical sino en la defensa de los sectores más vulnerables. “El problema acá no es ser sindicalista, sino cuando vos empezás a defender a una clase que ellos desprecian, que son los trabajadores, los pobres, los jubilados, los universitarios”, expresó.
Mientras la conciliación obligatoria sigue vigente, el conflicto permanece abierto y amenaza con volver a impactar en uno de los sectores estratégicos de la economía argentina. De no haber una nueva oferta salarial por parte de las empresas, el gremio ya dejó en claro que retomará el camino de la huelga.

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