La crisis del consumo continúa impactando sobre bares y cervecerías y ya genera preocupación entre empresarios del sector. El fundador de la cadena de cervecerías Temple Bar, Juan Nielsen, afirmó que el rubro atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años y aseguró que “el consumo está totalmente quebrado”.
Durante una entrevista con el programa AhoraPlay, Nielsen sostuvo que el deterioro no responde a una coyuntura puntual, sino a un proceso que comenzó a profundizarse y que, desde entonces, no logró revertirse.
“Cae a niveles del 20 al 30 por ciento anual, como los supermercados”, señaló el empresario.
El titular de Temple Bar explicó que, si bien durante febrero, marzo y abril se registró una leve recuperación de la actividad, esa mejora fue transitoria. “Hubo una primavera en febrero, marzo y abril, pero en mayo y junio volvió a caer. Y eso le pega mucho al consumo barrial”, afirmó.
Según Nielsen, el escenario afecta tanto a pequeños comercios como a cadenas consolidadas, en un contexto donde cada vez más consumidores reducen los gastos destinados al ocio y las salidas.
La situación ya se refleja en el cierre de establecimientos. A fines de junio, la cadena Antares anunció el cierre de su histórico local de Vicente López, sumándose a otros comercios gastronómicos que debieron bajar sus persianas en medio de la retracción del consumo.
El deterioro de la actividad también encuentra explicación en la situación económica de los hogares. Un relevamiento realizado por las consultoras Ecolatina y ShoppApp indicó que el 67% de las familias argentinas aseguró que no llega o apenas llega a fin de mes, mostrando un empeoramiento respecto de comienzos de año.
Al mismo tiempo, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) señaló que los gastos fijos representan actualmente 15 puntos porcentuales más del salario que hace apenas dos años, producto del incremento de las tarifas de servicios públicos y del transporte.
A ese escenario se suma la pérdida del poder adquisitivo. Según datos del INDEC, el salario real de los trabajadores registrados acumula una caída del 8,9% respecto de noviembre de 2023, reduciendo el ingreso disponible de las familias y limitando el consumo en rubros considerados no esenciales.
Desde el sector advierten que la combinación entre salarios rezagados, aumento de tarifas y menor capacidad de compra continúa profundizando la crisis de la actividad. Para Nielsen, el panorama todavía no muestra señales claras de recuperación y la incertidumbre se mantiene entre empresarios y comerciantes.
“La realidad está muy dura”, resumió el fundador de Temple Bar, al describir un escenario que golpea a uno de los sectores más vinculados al consumo cotidiano y al empleo.
Comentá la nota