Ante un escenario marcado por la erosión constante del poder adquisitivo y la falta de respuestas del Gobierno, las federaciones y gremios que integran el Frente Sindical de las Universidades Nacionales activaron un plan de acción coordinado en todo el país. La agenda de protestas incluye una Jornada Nacional de Clases Públicas desplegada durante este martes 15 de septiembre y una concentración frente a la sede de la Secretaría de Educación el próximo jueves 17 de septiembre.
Las medidas cuentan con el respaldo unificado de las organizaciones del sector (CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FATUN, CTERA, FAGDUT y UDA) y buscan visibilizar el estado de emergencia que atraviesan los trabajadores docentes, nodocentes y los equipos de investigación.
Un informe de coyuntura elaborado de forma conjunta por la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) y el Centro Interamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) revela la magnitud del deterioro en el sector. De acuerdo con el relevamiento publicado en agosto de 2026, los salarios universitarios acumulan una pérdida real del 25,0% respecto a los niveles de noviembre de 2023. En el mismo período, mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 336,0%, la pauta salarial del sector apenas alcanzó un 226,8%, generando un desfasaje negativo de 109 puntos porcentuales.
El estudio advierte que, para recuperar el poder de compra perdido desde fines de 2023, los sueldos de los trabajadores universitarios deberían incrementarse de manera inmediata en un 33,4%. En perspectiva histórica, las cifras resultan aún más alarmantes: la masa salarial del sector se encuentra en valores comparables a la crisis del año 2002 y registra un desplome del 41,5% desde el pico alcanzado en 2011. Además, se proyecta que la quita acumulada sobre los ingresos de los trabajadores durante el período 2024-2026 representará una merma total de 4,46 billones de pesos a valores constantes.
A este cuadro salarial se suma el ahogamiento presupuestario. El presupuesto destinado al desarrollo de la educación superior cayó un 21,9% real en tres años, situando el financiamiento universitario en un 0,530% del PBI, muy lejos del 0,712% ejecutado en 2023. Para cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, el Gobierno debería ampliar el crédito vigente en al menos 1,6 billones de pesos. La crisis golpea con similar dureza al sistema científico: la Función Ciencia y Técnica alcanzó un mínimo histórico del 0,155% del PBI, arrastrando una contracción del 45,3% acumulada desde 2023 y recortes severos en organismos emblemáticos como el CONICET, la Agencia I+D+i y el INTI.
Frente a la gravedad del cuadro de situación en las universidades, el Frente Sindical resolvió profundizar las acciones de protesta en todo el territorio nacional.
La jornada de este martes se desarrolla bajo la consigna «La universidad sale a la calle». A través de clases públicas, radios abiertas, volanteadas y asambleas en los portones de los distintos recintos académicos, la comunidad universitaria busca concientizar a la sociedad sobre la urgencia de aplicar la Ley de Financiamiento Universitario y defender la educación pública gratuita y de calidad.
Por su parte, el jueves 17 de septiembre la protesta escalará hacia el centro del poder político con un acto unificado en el Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación de la Nación. La movilización acompañará la reunión de la Mesa Paritaria Docente y Nodocente, donde las dirigencias sindicales exigirán recomposiciones salariales reales que compensen el impacto inflacionario, el cese del ajuste presupuestario y el cumplimiento efectivo de las partidas destinadas al sostenimiento de la ciencia y la educación superior en la Argentina.
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