Con la irrupción de la inteligencia artificial, aparece un nuevo desafío en los trabajos que genera ansiedad y baja la motivación
El agotamiento extremo, la dificultad para desconectarse, el conjunto de síntomas conocidos como burnout o estar quemado es un fenómeno que creció en el último tiempo como preocupación en el ámbito del trabajo. Ahora, un nuevo desafío convive con este cansancio y estrés y empieza a ganar terreno en las conversaciones. Se trata del Fear of Becoming Obsolete (FOBO) o miedo a volverse obsoleto.
La irrupción de la inteligencia artificial está redefiniendo tareas, habilidades y carreras profesionales a una velocidad sin precedentes. En este contexto, el temor ya no es únicamente no llegar a fin de mes o sufrir agotamiento laboral, sino dejar de ser relevante en un mercado donde las competencias cambian constantemente.
Según un informe, el 45% de los líderes empresariales espera integrar agentes de inteligencia artificial en sus flujos de trabajo durante los próximos doce meses. Sin embargo, apenas el 22% se muestra altamente confiado en que su organización está desarrollando las capacidades de adaptabilidad y aprendizaje continuo que necesitará su fuerza laboral para afrontar el futuro.
La velocidad de adopción tecnológica está generando una nueva fuente de ansiedad dentro de las organizaciones. Mientras las empresas aceleran sus inversiones en inteligencia artificial, muchas todavía no logran explicar cómo impactará esta transformación en las carreras de sus colaboradores. De hecho, solo el 35% de los líderes afirma que su estrategia de talento demuestra claramente que la inteligencia artificial creará oportunidades para los trabajadores. Esta falta de claridad alimenta la incertidumbre sobre el futuro profesional y fortalece el miedo a quedarse atrás.
El FOBO no surge únicamente por la irrupción de nuevas tecnologías, también aparece cuando las personas sienten que no comprenden hacia dónde se dirige la organización ni cuál será su rol en el futuro. El estudio revela que solo el 44% de los líderes considera que los colaboradores entienden cómo su trabajo contribuye al propósito y al éxito de la empresa.
Esta desconexión puede afectar el compromiso, la motivación y la capacidad de adaptación frente a los cambios. Cuando las personas no logran visualizar cómo evolucionará su carrera o qué habilidades necesitarán desarrollar, aumenta la percepción de vulnerabilidad frente a los avances tecnológicos.
Los especialistas del estudio afirman que las compañías que mejor están enfrentando esta transformación son aquellas que logran combinar innovación tecnológica con una estrategia clara de desarrollo de talento. Destacan que la inteligencia artificial no elimina la necesidad de las personas; por el contrario, exige nuevas capacidades y una cultura de aprendizaje permanente.
No todas las organizaciones enfrentan este fenómeno de la misma manera. El informe identifica un grupo de empresas denominadas future-ready, que muestran una mayor capacidad para adaptarse al cambio. Entre estas organizaciones, el 76% considera que cuenta con una fuerza laboral altamente adaptable. Además, tienen más del doble de probabilidades de medir activamente la confianza dentro de sus equipos, un factor que aparece como clave para acompañar los procesos de transformación.
Los resultados sugieren que el futuro del trabajo no dependerá únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de generar confianza, fomentar el aprendizaje continuo y ayudar a las personas a desarrollar las habilidades necesarias para mantenerse vigentes en un entorno cada vez más dinámico. La capacidad de aprender y reinventarse podría convertirse en la habilidad más valiosa de todas.
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