La mejora de la inflación no logró aliviar el costo de vida de los hogares argentinos. Según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.498.741 en mayo para no caer por debajo de la línea de pobreza, lo que representó un aumento del 2% respecto de abril.
El informe oficial mostró que la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza al incluir alimentos, bienes y servicios esenciales, acumuló una suba interanual del 34,9%. En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el umbral de indigencia, aumentó 2,4% en mayo y 36,2% en los últimos doce meses.
De acuerdo con el organismo estadístico, un hogar integrado por dos adultos y dos niños de 6 y 8 años necesitó $681.246 para cubrir únicamente los alimentos básicos y evitar la indigencia, mientras que debió contar con casi $1,5 millones para afrontar el conjunto de gastos indispensables del mes.
Los datos reflejan que, pese a la desaceleración de los precios registrada durante mayo, los ingresos necesarios para sostener un nivel de vida por encima de la pobreza continúan en niveles elevados para millones de trabajadores y trabajadoras.
El INDEC también precisó que una familia de tres integrantes, compuesta por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años, necesitó $1.193.173 para superar la línea de pobreza. En tanto, un hogar de cinco personas requirió $1.576.346 para no ser considerado pobre.
A nivel individual, un adulto equivalente necesitó ingresos por al menos $220.468 para cubrir la canasta alimentaria y evitar la indigencia. Para superar la línea de pobreza, esa cifra ascendió a $485.030.
La Canasta Básica Total se calcula a partir de la Canasta Básica Alimentaria y suma otros gastos esenciales como transporte, indumentaria, salud, educación y servicios. Según explicó el INDEC, esta estimación se realiza mediante la aplicación del denominado coeficiente de Engel, que relaciona el gasto en alimentos con el gasto total de los hogares.
Los números difundidos por el organismo acompañaron el dato de inflación de mayo, que fue del 2,1% y mostró una desaceleración por segundo mes consecutivo. Sin embargo, para amplios sectores asalariados, jubilados e informales, el desafío sigue siendo que los ingresos acompañen el costo real de la canasta necesaria para llegar a fin de mes.
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