Cerraron 240 fábricas de calzado, se perdieron 10.000 puestos y quedan 6.000 trabajadores en todo el país

Cerraron 240 fábricas de calzado, se perdieron 10.000 puestos y quedan 6.000 trabajadores en todo el país

De cada diez máquinas sólo cuatro están encendidas. Las ventas cayeron entre 40 y 50%, hay mucho sobrestock y se rematan botas a $15.000 y calzado a $5.000 sólo para saldar deudas y pagar sueldos. No podrán reponer

 

Graciela Moreno

 

La desesperación de los integrantes del sector calzado unió a toda la cadena: trabajadores, sindicatos, fabricantes, proveedores y comerciantes. Hicieron marchas y hasta un Zapatazo solidario en Plaza de Mayo donde regalaron sandalias y zapatillas a más de 600 personas. La invasión de calzado importado y la fuerte caída en las ventas no les da tregua.

 

Agustín Amicone, secretario general de la Unión de trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), hizo una radiografía del sector: "A fines de 2023 eramos 20.000 trabajadores del calzado, se abrían fábricas como en Chivilcoy, pero empezó una caída tan fuerte que hoy apenas quedan 6.000 trabajadores en todo el país, que tienen reducida su jornada laboral. Si trabajaban cinco días, ahora trabajan cuatro; si trabajaban nueve horas, ahora apenas seis. Cerraron 240 empresas, sin sumar la gran cantidad de trabajo no registrado. En Tucumán está ubicada la planta más importante, es de Topper y tiene 500 trabajadores. En Córdoba, hay 300 operarios en toda la provincia. Es un efecto dominó se va cayendo todo".

De cada 10 máquinas sólo 4 están encendidas

 

 

La fabricación de calzado argentino cae en picada. "En 2015, llegamos a fabricar 125 millones de pares; en 2023 estabamos en 103 millones y este año con suerte fabricaremos 60 millones de pares de calzado femenino, masculino, niños y deportivos. Sumado al ingreso de 51 millones de pares de China, más el contrabando y lo que se vende por plataformas, hay mucho calzado. Estimamos que hay un sobrestock de calzado de 60 millones de pares. Tenemos una capacidad ociosa del 60% de cada 10 máquinas sólo 4 están encendidas", explicó Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado.

A la conferencia de prensa que organizó el sector, tras el Zapatazo, se sumaron muchos empresarios pymes. Leonardo Hammud, está en el mundo del calzado con su marca Nazaria desde 2005. Contó orgulloso a BAE Negocios: "Llegué a tener 27 locales, 70 empleados en la fábrica y 38 en los comercios. Trabajaba con tercerizados, le compraba a otras fábricas, era otro país. Hoy apenas tengo 2 locales propios y 6 franquicias, en la fábrica tengo 12 trabajadores y 4 empleados. Vino Juavier Milei y nos mató, nos partió al medio. La venta me bajó a la mitad, pero no para de caer. Estoy vendiendo botas de cuero ecológico para juntar plata. Shein y Temu nos arruinaron. No se si podrá reponer, hay que ver si aguantamos. Por eso regalamos calzados en Plaza de Mayo por la desesperación y la bronca. Hay que sacar fuerzas de donde no tenes, ahora me atrasé con el pago de impuestos y me embargaron las cuentas. Es muy difícil trabajar así, estamos a un paso de desaparecer".

Desde el sindicato de UTICRA, la Cámara de Calzado y fabricantes, todos unidos piden que no muera la industriaMarcha Federal para que no desaparezca la industria del calzado

 

Uno por uno repiten la historia, los fabricantes aseguran que las ventas caen y por más que comience a frenar el ingreso importado porque la gente no tiene para comprar ni nacional ni chino, ya no alcanza. "No se puede competir con los chinos que venden más barato acá que en su país. No tienen leyes laborales, ni leyes comerciales. Si los trabajadores no tenemos trabajo, no existimos como trabajadores ni ellos como empresarios. Ya desaparecieron los curtidores. Se tiene que cambiar la política económica y contemplar al sector industrial. No vamos a bajar los brazos vamos a resistir por nuestra historia y la pelea la vamos a dar todos juntos. El 19 de noviembre haremos una marcha federal".

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