Los trabajadores de la mina de cobre Centinela, en el norte de Chile, retomaron este martes 13 de octubre las negociaciones con Antofagasta Minerals, mientras mantienen una huelga que comenzó hace casi una semana. El conflicto involucra a unos 700 empleados que reclaman igualdad de beneficios laborales y que, según los sindicatos, ya está afectando las operaciones del yacimiento.
La medida de fuerza es impulsada por los sindicatos Minera Esperanza y Distrito Centinela, que iniciaron la paralización el pasado 7 de octubre después de que fracasaran las negociaciones por un nuevo contrato colectivo.
El principal reclamo es terminar con las diferencias en las condiciones y beneficios que reciben los trabajadores según la organización sindical a la que pertenecen.
Las conversaciones se reanudaron bajo un proceso de mediación voluntaria propuesto por las autoridades laborales regionales. La reunión fue convocada en la ciudad de Antofagasta, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto.
Según los sindicatos, la huelga ya comenzó a generar dificultades en el funcionamiento de la mina. En un comunicado, aseguraron que los informes operativos a los que tuvieron acceso muestran una reducción significativa de la actividad.
De acuerdo con los datos difundidos por las organizaciones gremiales, de los 67 camiones que habitualmente operan en el yacimiento, solamente 25 estuvieron en circulación, además de 17 unidades autónomas sobre un total habitual de 21.
Los dirigentes afirmaron que representan a más del 50% de los operadores de equipos críticos, como palas y perforadoras, y a más del 60% del personal encargado del mantenimiento de maquinaria minera.
Por esa razón, advirtieron que, si la huelga se prolonga, la producción de cobre podría disminuir cerca de un 50% durante noviembre. Se trata de una proyección sindical que todavía no fue confirmada por la compañía.
La empresa, por su parte, sostuvo que los trabajadores involucrados representan aproximadamente el 22% de su dotación directa y aseguró que, hasta el momento, mantiene sin modificaciones sus previsiones de producción.
Antofagasta Minerals también afirmó que las diferencias en los beneficios laborales responden a convenios negociados en distintos momentos y no a una política empresarial de trato desigual entre sindicatos.
La propuesta salarial presentada por la compañía contemplaba, según su propia información, un aumento real del 2% en los salarios básicos, un bono de negociación y mejoras en otras prestaciones. Sin embargo, la oferta fue rechazada por los trabajadores.
En paralelo, dos dirigentes sindicales y una trabajadora cumplían cinco días de huelga de hambre como parte de las medidas de protesta. Los manifestantes anunciaron que mantendrían esa decisión hasta obtener una respuesta a sus reclamos por las diferencias de beneficios.
Centinela es una de las principales explotaciones cupríferas de Chile. Durante 2025 produjo aproximadamente 240.400 toneladas de cobre y constituye una operación relevante para Antofagasta Minerals, grupo que controla el 70% del yacimiento.
La empresa manifestó su disposición a continuar las conversaciones y alcanzar un acuerdo, mientras que las organizaciones sindicales insistieron en que la solución debe garantizar condiciones equitativas para los trabajadores, independientemente de su afiliación gremial.
Con la huelga todavía en marcha y una nueva instancia de negociación abierta, el conflicto pone en discusión la igualdad de beneficios entre trabajadores de una misma actividad y la capacidad de las organizaciones sindicales para sostener sus reclamos en uno de los sectores estratégicos de la economía chilena.
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