La principal textil del país anunció el cierre por tiempo indeterminado de su planta de Los Gutiérrez, en Tucumán, y la suspensión de 190 trabajadores, en una nueva señal del deterioro productivo y laboral que atraviesa la industria textil argentina.
La firma TN & Platex decidió detener la producción en esa fábrica, afectando a casi 200 operarios. Desde la empresa aseguraron que están “en conversaciones con siete compañías de la provincia para reubicar al personal suspendido”, y que planean asignar entre 30 y 35 trabajadores a “tareas administrativas y logísticas” dentro de la misma planta, mientras que otros 12 serán trasladados a fábricas del grupo.
Pero desde los sindicatos y fuentes del sector expresaron dudas sobre la continuidad real de las operaciones: “No vemos condiciones claras para reabrir en el corto o mediano plazo. La falta de competitividad y la caída del consumo complican cualquier proyección”, señalaron.
La medida se da semanas después de que la misma empresa suspendiera una línea de producción en su planta de La Rioja, con la desvinculación de 50 personas y la no renovación de 12 contratos, y tras una reestructuración en Corrientes que derivó en 17 despidos directos el año pasado.
Trabajadores alertan que la situación es reflejo de un problema más amplio: la caída sostenida de la actividad textil y el impacto de la oleada de importaciones.
Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector se desplomó hasta 24% en octubre de 2025 respecto al mismo mes del año anterior, muy por encima de la baja promedio de la industria manufacturera. Además, el empleo formal en el rubro se redujo en miles de puestos, con una pérdida acumulada de más de 16.000 empleos desde fines de 2023. Los niveles de capacidad instalada se encuentran en mínimos comparables con los momentos más difíciles de la pandemia.
“El sector atraviesa un momento muy desafiante. Para revertir esta situación y sus efectos negativos, es necesario avanzar hacia una industria más competitiva, con reglas claras, previsibilidad y un campo de juego equitativo”, dijo Luis Tendlarz, presidente de FITA, describiendo el contexto en el que se inscribe la caída de esta planta.
La apertura indiscriminada a prendas importadas —incluyendo ropa nueva y usada— a precios más bajos, junto con la caída del consumo interno y las dificultades para financiarse, son señalados por empresarios y trabajadores como factores centrales de la crisis que golpea tanto la producción como el empleo en una de las industrias históricamente más intensivas en mano de obra.
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