Horacio Moschetto, presidente de la Cámara de la Industria del Calzado, describió un deterioro de la actividad durante los últimos dos años y vinculó ese escenario con el ingreso de mercadería importada, el contrabando, las compras mediante plataformas y la caída del consumo.
“Según datos del sindicato, se han perdido más de 10.000 puestos de trabajo, con el cierre de más de 200 fábricas”, señaló el empresario. Frente a ese panorama, reclamó al Gobierno condiciones de competencia equivalentes entre la producción nacional y los productos que ingresan desde el exterior.
Moschetto también planteó que la discusión debe incluir los costos que afrontan las empresas argentinas: impuestos, logística y dificultades para acceder al financiamiento. El sector, explicó, analiza una conferencia de prensa y una posible movilización, aunque todavía no tiene un cronograma definitivo.
El representante de la Cámara explicó que las dificultades para vender se producen en un mercado con exceso de mercadería y menor capacidad de compra. En su diagnóstico, el retroceso industrial responde a una combinación de factores que presiona sobre las fábricas y sus trabajadores.
“Hay un sobrestock de mercadería, debido a la gran cantidad de importaciones que hubo, pero a eso se le suma gran cantidad de ingreso de mercadería por contrabando, ingreso de mercadería por las plataformas y caída del consumo”, sostuvo.
Uno de los cuestionamientos del empresario estuvo dirigido a la circulación de productos cuya procedencia es el contrabando.
“Hoy por hoy nosotros vemos en todas las redes sociales propaganda de calzado de contrabando, de falsificación de marcas”, afirmó.
“Y esto nosotros lo vemos, como te decía, en todas las redes sociales, pero también lo vemos en ferias de cielo abierto, en comercios, en todas las provincias, en todas las ciudades, en todos los pueblos, te diría yo”, describió.
Moschetto señaló que el sector trabaja sobre la renovación de una medida antidumping contra el calzado de origen chino. El reclamo apunta a evitar el ingreso de productos a precios que, según explicó, no reflejan sus costos de producción.
“Nosotros no queremos esa invasión de mercadería a precios que están en situación de dumping, que están por abajo del costo”, sostuvo.
El empresario reclamó que el Estado atienda las diferencias entre las condiciones que afrontan las fábricas argentinas y las de los productos que llegan desde el exterior. También cuestionó la competencia con mercadería que, de acuerdo con su planteo, cuenta con subsidios estatales.
“Todas esas condiciones injustas, mercaderías que vienen con subsidios estatales chinos, donde, repito, acá se da que la mercadería entra a un costo que es menor al de los materiales, nosotros queremos y exigimos al Estado que se atiendan todas estas cuestiones para poder tener por lo menos la misma igualdad, las mismas condiciones, que esa mercadería que venga de manera importada cumpla las mismas condiciones del mercado local”, expresó.
El planteo de la Cámara también incluye las condiciones internas de producción. Moschetto identificó al costo financiero, la carga tributaria y el transporte como factores que dificultan la competitividad de las empresas del calzado.
“Nosotros acá para la producción de calzado tenemos, no sé, el impuesto al cheque, una logística que es cara, un acceso a la financiación que es muy difícil, con tasas muy elevadas, inclusive las tasas para la producción y las tasas para el consumo. Entonces, todo esto es un paquete que nosotros estamos a disposición para trabajarlo con el Estado”, explicó.
“Hay un comunicado de prensa, también una conferencia de prensa y la posible movilización”, indicó.
Sobre los plazos, ubicó las jornadas de lucha hacia fines de octubre o comienzos de noviembre, pero aclaró que todavía faltan definiciones. “Sería para fin de octubre, primeros días de noviembre, pero todavía no está ni la fecha exacta ni el lugar exacto donde se va a hacer la conferencia”, finalizó.
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