Mientras miles de personas recorren diariamente uno de los shoppings más exclusivos y emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires, detrás de las vidrieras, los patios de comida y los pisos impecables crece otra realidad mucho menos visible: la de los trabajadores de limpieza que denuncian salarios cada vez más lejos del costo de vida.
Con carteles colgados al cuello y una consigna cargada de bronca —“Gano una miseria. Hoy trabajo. Mañana paro”— empleados nucleados en el Sindicato de Obreros de Maestranza (SOMRA) hicieron estallar el conflicto salarial en el Alto Palermo y expusieron el fuerte deterioro económico que atraviesa la actividad.
La protesta forma parte de una campaña nacional impulsada por el SOMRA para exigir una urgente recomposición salarial frente a la pérdida del poder adquisitivo y la falta de nuevos avances en la negociación con la cámara empresaria ADEL.
Desde el sindicato señalaron que las trabajadoras y trabajadores del Alto Palermo decidieron visibilizar una realidad que “golpea cada día con más fuerza a la clase trabajadora”, marcada por “sueldos insuficientes, pérdida del poder adquisitivo y condiciones económicas cada vez más difíciles”.
Pero el conflicto ya excede ampliamente al shopping porteño. La campaña “GANO UNA MISERIA” comenzó a multiplicarse en distintos puntos del país y en numerosos lugares de trabajo donde el gremio tiene representación.
En Castelar, por ejemplo, trabajadores del servicio de limpieza de Pirelli Neumáticos se sumaron a las acciones junto a empleados que prestan tareas en supermercados de La Anónima. Allí, la seccional local remarcó la necesidad de una “urgente y seria recomposición salarial”.
Las protestas también llegaron a hospitales públicos. Trabajadores del Hospital “Dr. José María Penna” y del Hospital General de Agudos “Parmenio Piñero” participaron de las jornadas llevando los carteles durante sus tareas diarias. En esos establecimientos, el sindicato denunció el “brutal deterioro del poder adquisitivo” y salarios “que ya no alcanzan ni para cubrir la canasta básica”.
“El esfuerzo de las y los trabajadores sostiene la actividad cotidiana mientras los salarios continúan quedando muy por detrás del costo de vida”, expresaron desde el gremio en uno de los comunicados difundidos durante la campaña.
En paralelo, la seccional Ezeiza del SOMRA realizó recorridas en hangares, pista, oficinas y servicios vinculados al Aeropuerto Internacional de Ezeiza y también en sectores donde opera la empresa Coca Cola en Monte Grande. Allí comenzó a tomar fuerza otra de las consignas que circulan entre los trabajadores: “Hoy trabajo, mañana paro”.
Según expresó el sindicato, el mensaje “no es una consigna vacía, sino la expresión de un límite” frente a empresas que “miran para otro lado mientras el poder adquisitivo se deteriora día a día”.
El clima de conflicto también se trasladó a otros ámbitos laborales. La sede González Catán del SOMRA manifestó su apoyo a trabajadores del servicio de limpieza del Bingo de Ramos Mejía, donde denunciaron persecución laboral, reducción injusta de turnos y situaciones de destrato.
El trasfondo de las protestas está directamente vinculado a las negociaciones salariales que el sindicato mantiene con la Asociación de Empresas de Limpieza (ADEL), en un contexto de inflación persistente y deterioro del ingreso real.
El último acuerdo salarial firmado por el sindicato que encabeza Oscar Rojas contempló aumentos escalonados para los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo 281/96. Según las escalas difundidas para marzo de 2026, la categoría Oficial alcanzó un salario conformado cercano a los $982.532.
Sin embargo, dentro del gremio consideran que esos incrementos quedaron rápidamente desactualizados frente al aumento del costo de vida y sostienen que la actividad atraviesa una situación crítica.
Por eso, la campaña “GANO UNA MISERIA” comenzó a transformarse en una fuerte señal de advertencia desde las bases sindicales. Las recorridas en los puestos de trabajo continúan creciendo y el mensaje que empieza a repetirse en hospitales, fábricas, shoppings y aeropuertos es cada vez más contundente: “Hoy trabajo. Mañana paro”.
Comentá la nota