La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del Hospital Garrahan salió a denunciar la expulsión anticipada de 45 niñas y niños menores de 3 años del Jardín Maternal “Quiero Mimos”, una medida que dejó a varias trabajadoras sin un espacio de cuidado para poder seguir cumpliendo con su tarea. El gremio considera que se trata de una decisión arbitraria de la intervención del hospital y que además viola la Ley de Contrato de Trabajo.
La APyT convocó a una conferencia de prensa a las 12 en el hall de ingreso del hospital, sobre Combate de los Pozos 1881, para exigir la reincorporación inmediata de los chicos y señalar responsabilidades.Según el gremio, la actual gestión del Garrahan decidió no cubrir vacantes docentes por renuncias o licencias, lo que terminó dejando afuera a toda la sala de 2 años desde el 30 de diciembre hasta fines de febrero. Desde la intervención habrían argumentado falta de presupuesto, pero desde el sindicato lo ven como una decisión política: “No es por el presupuesto, es una decisión política”, sostuvieron en un comunicado.
La secretaria general de la APyT, Norma Lezana, recordó que el conflicto “no empezó ahora” y que las familias venían alertando desde octubre sobre la posibilidad de esta expulsión anticipada. “Intentamos dialogar y encontrar una salida, pero hubo una negativa total a recibirnos y a resolver una situación fundamental para las trabajadoras, que necesitan del Jardín para poder cumplir con su tarea profesional”, afirmó.
Desde el gremio remarcan que el Jardín Maternal “no es un beneficio, sino un derecho conquistado” y citan el artículo 179 de la Ley 20.744, que obliga a los establecimientos con más de 100 trabajadores a contar con salas maternales o servicios de guardería. El Garrahan tiene alrededor de 5.000 empleados y depende mayoritariamente del Estado nacional, por lo que consideran que la institución está incumpliendo una obligación legal básica.
La APyT señaló al interventor del hospital, Mariano Pirozzo —designado por el ministro de Salud Mario Lugones— como responsable directo de la expulsión de los 45 chicos por no haber contratado docentes suplentes. La situación derivó en la presentación de un amparo judicial por parte del gremio, mientras las familias siguen organizándose para garantizar tanto su derecho al trabajo como el cuidado de las infancias.
El Jardín Maternal funciona hace casi cuatro décadas y para muchas trabajadoras del hospital es un dispositivo clave para sostener la actividad profesional. En la conferencia de prensa se anunciarán los próximos pasos frente a lo que el gremio considera un atropello y se reiterará el reclamo por la reincorporación inmediata de los 45 niños y niñas.

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