El secretario general de la UOCRA y referente de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez, afirmó que el Gobierno nacional podría quedar bajo fuerte observación en la próxima Conferencia Internacional del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde distintas organizaciones sindicales prevén denunciar medidas que consideran lesivas para los derechos laborales.
Martínez, quien fue designado vicepresidente de la conferencia en representación del sector de los trabajadores, sostuvo que la Argentina “va a estar en la primera línea de discusión” dentro del organismo internacional debido a los reclamos impulsados por sindicatos argentinos. Según explicó, las presentaciones incluyen cuestionamientos vinculados a la reforma laboral, conflictos sindicales, el derecho de huelga y políticas salariales implementadas por la administración de Javier Milei.
La delegación de la CGT viajará a Ginebra con una nutrida representación gremial y buscará dar visibilidad internacional a las denuncias presentadas ante la OIT. De acuerdo con Martínez, diversos sindicatos expondrán casos que consideran contrarios a los convenios internacionales ratificados por la Argentina en materia de libertad sindical y protección de los trabajadores.
En ese contexto, el dirigente sindical señaló que el país podría permanecer “en el banquillo de los acusados” dentro de las instancias de evaluación del organismo internacional si continúan acumulándose cuestionamientos sobre el cumplimiento de las normas laborales. También anticipó que la CGT insistirá con sus planteos sobre la reforma laboral aprobada recientemente y otras medidas impulsadas por el Ejecutivo.
Martínez defendió además la estrategia adoptada por el sector dialoguista de la central obrera durante el debate de la reforma laboral, al sostener que las negociaciones permitieron preservar aspectos centrales de la estructura sindical. No obstante, reconoció que el movimiento obrero no contaba con la fuerza suficiente para frenar completamente las iniciativas promovidas por el Gobierno.
Por otra parte, el líder de la UOCRA no descartó la posibilidad de nuevas medidas de fuerza por parte de la CGT. Aunque evitó precisar plazos, consideró que un eventual paro general debería contar con una amplia adhesión social para alcanzar mayor impacto político y gremial.


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