El Gobierno nacional modificó por decreto un punto central de la reglamentación de la reforma laboral que afectaba el financiamiento de los sindicatos, luego de varias semanas de negociaciones reservadas con la CGT.
A través del Decreto 612/2026, la Casa Rosada amplió la base utilizada para calcular el límite del 2% sobre las cuotas solidarias y otros aportes acordados en los convenios colectivos de trabajo.
La reglamentación original, establecida mediante el Decreto 407/2026, disponía que ese porcentaje se aplicara únicamente sobre el salario básico convencional. Esa definición reducía de manera considerable los recursos recibidos por las organizaciones gremiales.
La nueva norma establece que el cálculo también incluirá “las sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional”. Quedarán excluidos los premios, bonos, horas extras, aguinaldo, sumas no remunerativas y otros conceptos que no se paguen de manera mensual y habitual.
El decreto también dejó fuera del tope del 2% los aportes y contribuciones patronales destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, siempre que sean administrados y registrados de manera separada. La modificación permitirá que los fondos destinados, por ejemplo, al sostenimiento de obras sociales sindicales no queden incluidos dentro del límite general establecido por la reforma.
La decisión respondió a uno de los principales reclamos planteados por la CGT durante las conversaciones con funcionarios nacionales. La central obrera había advertido que la reglamentación original ponía en riesgo el funcionamiento económico de los gremios y de sus sistemas de salud.
El secretario general de la UOCRA e integrante de la conducción cegetista, Gerardo Martínez, afirmó que durante la negociación lograron preservar “el núcleo central del modelo sindical argentino”: las cuotas solidarias y los convenios colectivos. Martínez también destacó que se eliminó una disposición que buscaba impedir que las empresas actuaran como agentes de retención de las cuotas de afiliación. “Con eso se desmembraba toda la estructura sindical”, advirtió el dirigente.
Dentro de la CGT, la modificación fue interpretada como una derrota para el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, señalado como uno de los impulsores de las restricciones incluidas en la reglamentación original.
La rectificación fue oficializada en la antesala del plan de lucha anunciado por la central obrera, que comenzará este miércoles con una movilización al Congreso junto a organizaciones de jubilados. Aunque la medida alivió parcialmente la tensión con el sindicalismo, la CGT mantiene sus cuestionamientos al Gobierno por la caída del salario, la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y otros puntos de la reforma laboral que afectan derechos individuales y colectivos.


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