La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se encamina a aprobar un convenio que reconocerá a choferes y repartidores de plataformas digitales como trabajadores con acceso a derechos laborales fundamentales, una definición que podría influir en las legislaciones nacionales y generar un fuerte impacto sobre el modelo de regulación impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
El texto, elaborado por la Comisión Normativa sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas, será sometido a votación en el plenario de la conferencia anual del organismo. La iniciativa establece que quienes desarrollan tareas mediante aplicaciones digitales deberán contar con garantías como salario mínimo, libertad sindical, negociación colectiva, cobertura frente a accidentes laborales, protección social y acceso a una jubilación.
La propuesta busca evitar la existencia de "trabajadores de primera y de segunda" y sostiene que, cuando las condiciones de la prestación y la remuneración configuren una relación laboral, las plataformas deberán respetar los derechos previstos en la legislación de cada país para los trabajadores formales.
En ese marco, el avance de la OIT podría abrir un nuevo debate en la Argentina, donde la reforma laboral promovida por la administración nacional contempla un capítulo específico sobre el trabajo en plataformas digitales y apunta a excluir a estos trabajadores de los alcances de la Ley de Contrato de Trabajo. La definición del organismo internacional podría convertirse en un parámetro de referencia para futuras discusiones judiciales y legislativas.
El convenio define a las plataformas digitales como organizaciones que administran el trabajo mediante sistemas automatizados de toma de decisiones y contempla tanto a empleados como a trabajadores independientes. En ambos casos, garantiza el derecho a la sindicalización y a la negociación colectiva, además de establecer que las remuneraciones no podrán ubicarse por debajo del salario mínimo fijado por cada país.
Entre los principales puntos del documento también se incluye la obligación de brindar información clara sobre las condiciones de contratación y sobre el funcionamiento de los algoritmos que influyen en la asignación de tareas o en las evaluaciones de desempeño. Los trabajadores tendrán derecho a recibir explicaciones sobre decisiones automatizadas que los perjudiquen y podrán solicitar revisiones en casos de despidos o reclamos económicos.
Asimismo, la iniciativa reconoce el derecho a acceder, corregir y proteger los datos personales procesados por las aplicaciones y asegura la cobertura de la seguridad social correspondiente en cada país, independientemente de la clasificación contractual que reciba cada trabajador.
El debate sobre el trabajo en plataformas comenzó el año pasado en el ámbito de la OIT y durante las últimas dos semanas reunió en Ginebra a representantes gubernamentales, sindicales y empresariales de distintos países, incluida la Argentina. El texto definitivo fue consensuado tras extensas negociaciones y será sometido a votación en el cierre de la conferencia anual del organismo.
El abogado laboralista Juan Manuel Ottaviano, especialista en trabajo en plataformas y participante de las deliberaciones, destacó que la futura norma internacional "reconocerá derechos vinculados a la relación laboral, los salarios, la negociación colectiva, la seguridad social y los sistemas automatizados tanto para trabajadores considerados empleados como independientes", beneficiando a millones de personas que actualmente se encuentran bajo modalidades de contratación discutidas.

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