La CGT lanzó una campaña nacional contra el endeudamiento y anunció una movilización al Ministerio de Economía, el 20 de agosto. La mora alcanzó niveles récord, casi 6 millones de personas tienen deudas en situación irregular y el pago de los compromisos financieros ya absorbe el 24,1% de la masa salarial.
La CGT anunció una movilización a las puertas de la oficina de Toto Caputo, pero detrás del lanzamiento de una nueva marcha, hay números que respaldan la definición de la Casa Obrera. Los datos utilizados por la central muestran un fuerte deterioro desde fines de 2024: morosidad del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026 y deudas crecientes en las financiaciones a las familias del 12,8% en mayo.
El escenario se vuelve todavía más complejo cuando se incorporan las billeteras virtuales y otros proveedores no financieros de crédito. El relevamiento del CEPA, utilizado también por la CGT, que ubica la morosidad de las familias en 15,5% al sumar ambos canales, mientras que en las billeteras virtuales llegó al 29,6% en mayo, frente al 7,3% registrado en noviembre de 2024. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentran además el 73% del saldo irregular de las familias, lo que refuerza la hipótesis de que el crédito está siendo utilizado crecientemente para afrontar gastos cotidianos.
Otro indicador muestra la dimensión del problema en términos concretos: 5,8 millones de personas se encontraban en situación de mora en mayo, sobre un universo de 20,9 millones de deudores registrados, según relevó el medio Huella del Sur. Es decir, cerca del 28% de quienes tenían financiamiento presentaban algún tipo de irregularidad. El fenómeno tampoco se distribuye de manera homogénea: la mora familiar supera el 20% en provincias como La Rioja, San Luis y Catamarca, mientras que los niveles más bajos aparecen en La Pampa y la Ciudad de Buenos Aires.
A esto se suma uno de los datos más contundentes del diagnóstico: en abril, los servicios de deuda de las familias representaron el 24,1% de la masa salarial, según el propio BCRA. El indicador casi triplica el peso que tenían las cuotas sobre los salarios formales dos años atrás, cuando representaban menos del 9%.
El cuadro se completa con un relevamiento de la consltoria Management & Fit citado en los últimos días: más de la mitad de los hogares declara dificultades vinculadas con sus ingresos y el 71,9% de esos hogares recurre a algún tipo de endeudamiento para llegar a fin de mes. El problema, según la lectutra de la CGT, no sería el supuesto mal manejo de las finanzas familiares, sino un esquema en el que el salario resulta insuficiente y el crédito comienza a funcionar como complemento del ingreso para cubrir gastos corrientes.
Con este diagnóstico, la CGT y la UTEP, junto con las CTA lanzaron una campaña nacional contra el “endeudamiento de las familias trabajadoras”, que incluirá relevamientos propios y acciones en distintos puntos del país.
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