Un informe elaborado por el Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) e impulsado por la Fundación Empujar reveló que los jóvenes de barrios vulnerables valoran especialmente la formalidad laboral, el acompañamiento y las oportunidades de capacitación al momento de elegir un empleo, por encima de factores como un salario más elevado o una menor distancia de traslado.
Los resultados cuestionan la idea de que la remuneración es el principal elemento que define las decisiones laborales de este sector de la población.
El estudio, realizado entre octubre y diciembre del año pasado a partir de 636 entrevistas a jóvenes de entre 18 y 26 años, mostró que el 60% de los consultados optaría por un empleo formal con acompañamiento, aun cuando implique horarios rígidos y hasta 90 minutos de viaje, antes que por un trabajo informal más cercano y con un sueldo 15% superior. Además, cuando una propuesta laboral combina formalidad, capacitación, cercanía y flexibilidad, la probabilidad de ser elegida asciende al 99%, incluso frente a alternativas informales mejor remuneradas.
La investigadora de la Universidad Católica Argentina (UCA) y autora del informe, Victoria Anauati, señaló en declaraciones al diario La Nación que “las decisiones no se explican solo por la variable salarial”. Según explicó, los jóvenes otorgan un valor significativo a la posibilidad de adquirir experiencia, desarrollar habilidades y construir una trayectoria laboral estable. En ese sentido, destacó que la capacitación actúa como un factor decisivo que puede compensar condiciones menos favorables, como jornadas extensas o largos tiempos de traslado.
Por su parte, Florencia Segal, responsable de Desarrollo Institucional de la Fundación Empujar, afirmó al mismo medio que es frecuente observar casos de jóvenes que reorganizan sus rutinas para acceder a una primera experiencia laboral formal. El informe estima que un empleo informal debe ofrecer un salario un 29% superior para resultar más atractivo que uno formal, mientras que un horario rígido requiere una compensación salarial adicional del 18% para equilibrar la decisión.
No obstante, el relevamiento también pone de manifiesto las dificultades de acceso al mercado laboral formal. De acuerdo con una investigación del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, apenas 3 de cada 100 jóvenes provenientes de hogares en situación de pobreza extrema logran obtener un empleo registrado. Para Segal, los resultados reflejan que estos jóvenes no solo buscan resolver necesidades inmediatas, sino que también proyectan su inserción laboral como una herramienta para construir mejores oportunidades a futuro.
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