El secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA), sostuvo que las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei trascienden las fronteras nacionales y representan un desafío para todo el movimiento sindical de la región.
Desde Ginebra, donde se desarrollan los principales debates del mundo laboral, Freire destacó la creciente articulación entre las organizaciones sindicales latinoamericanas para enfrentar los avances que, según denunció, amenazan derechos laborales, la negociación colectiva y la libertad sindical. En ese marco, celebró que Argentina haya sido incluida entre los casos analizados por la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT debido a las denuncias vinculadas a restricciones de derechos sindicales.
El dirigente brasileño consideró que existe una mayor coordinación regional para responder a los desafíos planteados por gobiernos de derecha y extrema derecha. “Lo que pasa en Argentina no es un tema nacional; es un tema de la región y del mundo”, sostuvo al analizar el impacto de las reformas impulsadas por la administración libertaria sobre las organizaciones de trabajadores.
Freire también se refirió a los intentos de avanzar sobre los mecanismos de financiamiento sindical y trazó un paralelismo con la experiencia brasileña tras la reforma laboral implementada durante el gobierno de Michel Temer. Según explicó, aquellas medidas debilitaron la capacidad organizativa de los sindicatos y redujeron sus herramientas de representación.
“El laboratorio de Brasil sirve mucho para Milei”, afirmó el titular de la CSA, al advertir que una profundización de ese camino podría representar uno de los golpes más severos para el sindicalismo argentino de las últimas décadas. A su entender, el impacto no se vería únicamente en las estructuras gremiales, sino también en la capacidad de los trabajadores para defender sus derechos, sostener conflictos y organizarse colectivamente.
Durante la entrevista brindada en el marco de la Conferencia Internacional del Trabajo, Freire destacó además la mayor articulación alcanzada por las centrales sindicales argentinas frente al contexto actual. En ese sentido, habló de una «madurez» del movimiento obrero y valoró los esfuerzos de unidad para enfrentar un escenario que calificó como adverso.
Otro de los ejes abordados por el dirigente fue la regulación del trabajo en plataformas digitales. Allí denunció la fuerte presión ejercida por grandes empresas tecnológicas y sectores empresariales para limitar una futura norma internacional que garantice derechos laborales para repartidores y trabajadores de aplicaciones. Frente a ello, defendió la necesidad de asegurar el derecho a la organización sindical, la negociación colectiva y el reconocimiento pleno de derechos para quienes trabajan bajo estas modalidades.
Para la CSA, la discusión sobre plataformas, inteligencia artificial y libertad sindical forma parte de una misma disputa: quién define las reglas del trabajo en el futuro. Y en ese debate, según Freire, Argentina se convirtió en uno de los escenarios observados con mayor atención por el sindicalismo internacional.
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