Peabody dejó de fabricar en Argentina y redujo un tercio de su plantilla en plena crisis

Peabody dejó de fabricar en Argentina y redujo un tercio de su plantilla en plena crisis

La histórica marca de electrodomésticos abandonó definitivamente la producción nacional y avanza hacia un modelo basado en productos importados.

En apenas tres meses, Goldmund, su empresa controlante, redujo su dotación de 158 a 111 trabajadores, mientras atraviesa un concurso preventivo por una deuda superior a los $39.000 millones.

La histórica marca de electrodomésticos Peabody dejó de producir en la Argentina y desmanteló la estructura industrial que mantenía en su planta de La Tablada, partido de La Matanza.

La decisión se produjo en el marco del concurso preventivo de Goldmund S.A., la empresa controlante de la compañía, que atraviesa una profunda crisis financiera y avanza hacia un esquema basado principalmente en la importación y comercialización de productos.

Los últimos informes presentados por la sindicatura ante la Justicia confirmaron que la empresa ya no cuenta con capacidad instalada para fabricar en el país. La maquinaria fue desmontada y trasladada a un depósito ubicado en San Martín, mientras que las oficinas administrativas fueron relocalizadas en la Ciudad de Buenos Aires.

El proceso de reconversión tuvo un fuerte impacto sobre el empleo. Al momento de la apertura del concurso preventivo, el 20 de abril, Goldmund contaba con 158 trabajadores. En mayo se produjeron diez desvinculaciones y, durante junio, otras 12, principalmente entre empleados encuadrados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

De esta manera, la plantilla quedó reducida a 111 trabajadores: 47 menos que al inicio del proceso concursal, lo que representa una reducción cercana al 30% de la dotación. Los retiros voluntarios realizados durante junio implicaron desembolsos por casi $89 millones. Además, la sindicatura consignó que la compañía no incorpora personal desde octubre de 2025.

De fabricante a importadora

El abandono de la producción nacional no constituye una decisión repentina. La empresa ya había informado ante la Justicia que venía modificando su esquema productivo debido a la pérdida de competitividad de la fabricación local.

Parte de la línea de climatización comenzó a producirse en Paraguay mediante el régimen de maquila. Según la presentación realizada por la compañía, fabricar allí permite obtener costos entre un 30% y un 35% inferiores, debido principalmente a diferencias en materia laboral, fiscal y tributaria.

Para el resto de sus productos, la estrategia apunta a incrementar las importaciones provenientes de Asia. De este modo, Peabody pasó de sostener una estructura industrial en el país a concentrarse en la comercialización y los servicios de posventa.

El cambio de modelo también había sido anticipado públicamente por el titular de la compañía, Dante Choi, quien había señalado que no estaba previsto retomar la fabricación local.

Caída de las ventas y presión sobre las cuentas

La decisión se produjo en un contexto de fuerte deterioro de la actividad comercial. Después de vender 62.545 unidades y facturar $3.360 millones durante diciembre de 2025, la empresa registró una desaceleración de sus operaciones durante los meses siguientes.

El deterioro se profundizó en junio. Las ventas gravadas pasaron de $2.737,8 millones en mayo a $1.324,5 millones en junio, una caída superior al 52% en apenas un mes.

La propia compañía atribuyó parte del retroceso a la reducción de los precios promedio de sus productos. Según consta en el expediente concursal, durante los últimos seis meses el precio promedio se habría reducido aproximadamente a la mitad, situación que impactó directamente sobre la facturación.

La situación financiera también refleja la magnitud de la crisis. Durante junio, Goldmund registró ingresos por ventas por $824,3 millones frente a egresos por $2.326,3 millones, lo que generó un déficit operativo cercano a $1.502 millones. Para sostener el funcionamiento de la empresa, la compañía recurrió nuevamente a herramientas de financiamiento de corto plazo, entre ellas préstamos y descuento de cheques.

Un pasivo superior a $39.000 millones

Goldmund ingresó en concurso preventivo el 20 de abril, con un pasivo superior a los $39.234 millones. Desde entonces, el proceso judicial permitió conocer el alcance de la crisis y la transformación que atraviesa la empresa.

La reconversión implica, en los hechos, el abandono de la fabricación nacional de una marca histórica del mercado de electrodomésticos. La planta de La Tablada dejó de funcionar como establecimiento industrial y la empresa concentra ahora sus operaciones en la importación, comercialización y servicios de posventa.

El caso de Peabody se suma así a una serie de empresas industriales que en los últimos meses redujeron sus estructuras productivas, trasladaron parte de su fabricación al exterior o directamente abandonaron la producción local, con consecuencias directas sobre el empleo industrial.

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