El pluriempleo creció en Argentina y ya alcanza al 11,5% de los trabajadores

El pluriempleo creció en Argentina y ya alcanza al 11,5% de los trabajadores

Un informe de CP - Consultora elaborado en colaboración con la Fundación Ebert advierte sobre el crecimiento del pluriempleo en Argentina y señala que, en los últimos ocho años, la proporción de personas que tienen más de un trabajo aumentó tres puntos porcentuales: pasó del 8,7% del total de ocupados en 2017 al 11,5% en 2025.

El estudio, titulado “Pluriempleo. Un fenómeno creciente”, analiza las características de quienes tienen más de un empleo y distingue dos grandes modalidades: un pluriempleo denominado “tradicional”, vinculado principalmente a la estructura de determinados sectores de actividad, y otro “emergente”, asociado a transformaciones en el mercado laboral, la búsqueda de flexibilidad y, también, la necesidad de compensar la pérdida de poder adquisitivo.

Quiénes tienen más de un empleo

Según el informe, la mayoría de las personas pluriempleadas son jefes o jefas de hogar y existe un predominio femenino. La incidencia del pluriempleo aumenta a medida que se incrementa el nivel educativo y también con la edad, alcanzando sus mayores niveles entre los 35 y los 50 años para luego comenzar a descender.

Entre los trabajadores asalariados, la proporción de personas con más de un empleo es mayor que en otros grupos, con una incidencia particularmente elevada entre quienes se desempeñan en el sector público.

El informe también destaca que el pluriempleo supone una mayor carga laboral: quienes tienen más de un trabajo trabajan, en promedio, 43 horas semanales, frente a las 37,5 horas de quienes cuentan con un solo empleo.

Dos formas de pluriempleo

El estudio divide el fenómeno en dos grandes grupos. El denominado pluriempleo tradicional representa el 52% del total y se concentra en actividades como Educación, Salud y Servicio doméstico. En estos casos, la existencia de más de un empleo responde principalmente a las características de organización de esos sectores.

El 48% restante corresponde al denominado pluriempleo emergente, que abarca actividades más diversas y que, de acuerdo con el informe, está relacionado con transformaciones tecnológicas, nuevas formas de flexibilidad laboral y la necesidad de complementar ingresos frente a la pérdida del poder adquisitivo.

Las diferencias entre ambos grupos también aparecen en su composición. El pluriempleo tradicional tiene una fuerte presencia femenina: el 77% de quienes lo integran son mujeres, además de presentar una estructura etaria más avanzada. Si se excluye al servicio doméstico, la mayor parte de estos trabajadores se desempeña en el sector público.

En cambio, el pluriempleo emergente presenta un predominio masculino: el 60% son varones, con una composición etaria más joven.

Más empleos, más horas de trabajo

La cantidad de horas trabajadas constituye una de las principales diferencias entre las modalidades de pluriempleo. Mientras que en el segmento tradicional el 56% de los trabajadores cumple menos de 40 horas semanales y el 26% supera las 45 horas, en el emergente la sobreocupación es mucho más frecuente.

En este último grupo, el 56% trabaja más de 45 horas semanales, mientras que un 22% supera las 60 horas semanales, lo que equivale a más de 12 horas diarias si se distribuye la jornada en cinco días.

El informe señala así que detrás del crecimiento del pluriempleo conviven situaciones laborales diferentes: desde personas que desarrollan más de una actividad como parte de las características habituales de su sector hasta trabajadores que incorporan un segundo empleo para incrementar sus ingresos o adaptarse a nuevas modalidades de organización del trabajo.

El nuevo pluriempleo: “cuello blanco” y “cuello azul”

Dentro del universo emergente, el estudio identifica dos perfiles. Por un lado, el denominado “cuello blanco”, asociado a trabajadores con mayores niveles relativos de ingresos, mayor calificación y educación. En este segmento predominan las mujeres y el promedio de trabajo alcanza las 45 horas semanales. Además, presenta niveles de informalidad inferiores al promedio.

El segundo grupo es el de “cuello azul”, caracterizado por menores ingresos relativos, predominio masculino y menores niveles de calificación y educación. En este caso, el promedio alcanza las 50 horas semanales y la informalidad laboral es mayor.

De acuerdo con el informe, estas diferencias permiten observar que el crecimiento del pluriempleo no responde a un único fenómeno, sino a distintas estrategias y condiciones dentro del mercado laboral.

La pérdida de ingresos, uno de los principales motores

El análisis del crecimiento registrado entre 2017 y 2025 muestra que el 50% del aumento del pluriempleo se explica por los trabajadores emergentes de “cuello azul”, mientras que el 25% corresponde a los emergentes de “cuello blanco” y el 25% restante al pluriempleo tradicional.

Para los autores del estudio, el dato resulta significativo porque son precisamente los sectores de menores ingresos los que explican la mayor parte de la expansión del pluriempleo, lo que constituye un indicio de la importancia que tiene la necesidad de compensar la pérdida de ingresos.

Al mismo tiempo, el crecimiento del pluriempleo entre los trabajadores de “cuello blanco” también resulta relevante: su tasa específica se duplicó, un fenómeno que el informe vincula con la búsqueda de mayor flexibilidad laboral o de mayores ingresos.

Así, el crecimiento del pluriempleo durante los últimos años refleja una combinación de factores. Mientras en algunos sectores constituye una característica histórica de la organización del trabajo, en otros aparece como una estrategia frente a la caída de los ingresos o como una forma de aprovechar nuevas modalidades de empleo y flexibilidad.

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