El conflicto en el Puerto San Julián, en Santa Cruz, suma tensión y expone el creciente malestar de los trabajadores guincheros ante la falta de respuestas de la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura provincial. A varios meses de los compromisos asumidos por las autoridades, desde el sector denuncian que los anuncios no se tradujeron en soluciones concretas y que la situación impacta de lleno en la falta de trabajo en la zona.
Desde el Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles cuestionaron con dureza la actitud de los funcionarios: “Ya no solo genera preocupación, sino que resulta una falta de respeto hacia los trabajadores. Vienen para la foto y después no cumplen”, señalaron.
Uno de los principales puntos de conflicto es la política de permisos de pesca. Según explicaron, si bien se incrementaron los cupos de captura —que pasaron de 7.000 a 20.000 toneladas con salida administrativa en Puerto San Julián—, en la práctica los buques operan y descargan en otros puertos, dejando a la comunidad local sin actividad. “El permiso se tramita acá, pero el trabajo se lo llevan a otro lado”, denunciaron.
La situación se da en un contexto complejo para la actividad pesquera en Santa Cruz, donde distintos sectores vienen advirtiendo por la caída del empleo y la falta de políticas que fortalezcan la operatoria en los puertos locales. En San Julián, los trabajadores aseguran que la falta de decisiones concretas agrava la incertidumbre laboral y profundiza el deterioro económico en la región.
Luciano Torres, delegado local del gremio, advirtió que el conflicto podría escalar: “La paciencia de los trabajadores está llegando a un límite. No se puede seguir tolerando este destrato ni las promesas vacías que se repiten desde el año pasado sin ningún resultado concreto”.
En la misma línea, el secretario general del sindicato a nivel nacional, Roberto Coria, respaldó el reclamo y anticipó posibles medidas: “Acá hay trabajadores que quieren trabajar, no seguir acumulando promesas incumplidas. Si no aparecen soluciones concretas, vamos a ir a un escenario de acciones gremiales mucho más firmes”.
Finalmente, los guincheros exigieron a las autoridades provinciales que garanticen condiciones reales para sostener la actividad en el puerto y evitar que los permisos otorgados beneficien a otras localidades. “No pedimos nada extraordinario, solo que dejen de mentir y que el trabajo quede en San Julián”, concluyeron.

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