El Ejecutivo respondió al pedido del gremio estatal asegurando que Javier Milei es una persona "competente" para ejercer su cargo según la normativa vigente. Desde ATE calificaron la contestación de "incompleta y evasiva", exigieron la presentación de partes médicos oficiales y advirtieron sobre episodios de supuesta inestabilidad en apariciones públicas.
Marcos Pintos
La polémica en torno a la aptitud psicofísica del presidente Javier Milei sumó un nuevo capítulo luego de que el Gobierno Nacional, a través de la Secretaría General de la Presidencia, conducida por Karina Milei, respondiera formalmente al pedido de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Mediante un comunicado oficial, el Ejecutivo sostuvo que "el Presidente es competente en relación al marco normativo aplicable en materia de Empleo Público Nacional" y remarcó que el mandatario "ostenta un cargo de elección popular" conforme a los requisitos previstos en la Constitución Nacional.
Sin embargo, la respuesta generó una rápida réplica por parte del secretario general del sindicato, Rodolfo Aguiar, quien calificó el descargo oficial como insuficiente.
Cuestionando la falta de documentación respaldatoria, el dirigente sindical señaló: "Desde el sindicato creemos que no cumple con los requisitos legales mínimos. Deberían adjuntarse estudios complementarios o certificados firmados por los profesionales intervinientes. La salud del Presidente no es un asunto privado", afirmó Aguiar, advirtiendo que la postura del Ejecutivo "genera más rumores que certezas".
Cuestionamientos por apariciones públicas y reclamo de antecedentes
En la misma línea, el titular de ATE fundamentó la exigencia de un examen médico basándose en supuestas conductas observadas durante recientes presentaciones oficiales del jefe de Estado tanto en la provincia de Neuquén como en su gira por España.
Al respecto, el gremialista remarcó: "Durante las últimas horas lo hemos visto inestable y con un aspecto preocupante en más de un acto oficial como los han sido el de Neuquén o los desarrollados en Madrid. Es preocupante la ausencia de frenos inhibitorios en sus discursos públicos", apuntó, cuestionando además la razonabilidad de sus declaraciones.
Para respaldar el reclamo de transparencia institucional, desde el sindicato compararon la situación actual con gestiones demandatos anteriores ante afecciones de salud de jefes de Estado. "Cuando Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner o Mauricio Macri tuvieron afecciones, existieron partes médicos oficiales firmados por los equipos del Hospital Otamendi, del Austral o de la Fundación Favaloro con diagnóstico, tratamiento y pronóstico. No nos pueden responder con un papelito", concluyó Aguiar, exigiendo que se acredite formalmente la aptitud del mandatario para gobernar.
El misterio de la venda en Madrid: el episodio que reabrió las dudas sobre la salud presidencial y la falta de información oficial
La imagen del jefe de Estado con un apósito adhesivo de gran tamaño en el costado izquierdo de su cuello, exhibida durante su participación en un foro en Madrid, rápidamente acaparó la atención de la opinión pública internacional y local.
Ante la viralización de las fotografías y las múltiples consultas sobre su estado físico, fuentes gubernamentales deslizaron de manera extraoficial explicaciones disímiles, que iban desde un golpe al salir de la bañera hasta una herida menor por el uso de la hoja de afeitar, aunque evitaron emitir un comunicado médico detallado que echara luz de forma institucional sobre el episodio.
La escena madrileña se sumó así a otros cuestionamientos sobre las apariciones recientes del líder libertario, alimentando los reclamos de diversos sectores gremiales y políticos que exigen precisiones sobre la aptitud psicofísica y el resguardo de la investidura presidencial.






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