Una encuesta realizada por SUTEPA CABA reveló que el 95% de los trabajadores exige un aumento salarial que supere el 20%. El informe expone el profundo deterioro del poder adquisitivo en medio de la parálisis paritaria de 2025.
En un contexto económico marcado por la caída del consumo, la paralización de las paritarias y una inflación acumulada que roza el 210% desde noviembre de 2023, los trabajadores del PAMI alzaron su voz para denunciar una situación que califican como insostenible.
La seccional Capital del Sindicato Único de Trabajadores del PAMI (SUTEPA CABA) realizó una encuesta entre casi 1.000 trabajadores y trabajadoras del organismo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Los resultados son contundentes: el 60% de las personas consultadas considera que necesita un aumento superior al 40% para comenzar a recomponer el poder adquisitivo perdido, mientras que un 35% reclama un incremento de entre el 20% y el 39%. Solo un 5% estaría dispuesto a aceptar aumentos menores.
Inflación descontrolada, salarios congelados
Según los datos oficiales del INDEC, entre noviembre de 2023 y mayo de 2025, la inflación acumulada fue del 209,46%. En contraste, los trabajadores del PAMI sólo percibieron una recomposición salarial del 85,15%, concentrada en 2024. En lo que va de 2025, no hubo convocatorias paritarias ni incrementos.
Esto ha derivado en una pérdida feroz del poder adquisitivo, que se vive en carne propia cada vez que se paga un servicio, se hace una compra o se intenta llegar a fin de mes. “No se trata de ganar más, sino de perder menos”, expresan los autores del informe, que también remarcan que el deterioro golpea con más crudeza a los contratados, cuyo régimen laboral es aún más precario.
Deuda pendiente: la paritaria
A más de siete meses del inicio del año, la paritaria 2025 sigue sin ser convocada, en un hecho inédito que genera creciente malestar en las bases. La encuesta revela que existe una insatisfacción unánime respecto a la evolución salarial, sin diferencias según áreas, edades o antigüedad: la percepción de empobrecimiento es compartida.
SUTEPA exige la urgente reapertura de paritarias y advierte que no se puede seguir avalando acuerdos "miserables" que consolidan la caída del salario real. “La representación gremial debe ser un escudo protector, no un facilitador de la precarización”, afirman.
El salario, al límite
Entre los testimonios anónimos recolectados por el sindicato, emergen relatos comunes: adelantos de sueldo, mayor endeudamiento con tarjetas de crédito, toma de préstamos personales para cubrir gastos básicos y una economía doméstica que se ajusta al límite todos los meses.
Frente a este panorama, el informe concluye con un llamado claro: “Nuestra dignidad como trabajadores no es negociable. Ya es hora de levantar la voz y exigir lo que nos corresponde.”
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