Tras la muerte de un suboficial que denunció abandono, renunció el presidente de la obra social de las Fuerzas Armadas

Tras la muerte de un suboficial que denunció abandono, renunció el presidente de la obra social de las Fuerzas Armadas

Sergio Maldonado había asumido hace apenas un mes al frente del ex Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA).

 

Quien hasta ayer era flamante presidente del ex Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), Sergio Maldonado, renunció apenas un mes después de haber sido designado al frente de la institución, profundizando la crisis en la obra social de las Fuerzas Armadas que se inició cuando el Ministerio de Defensa estaba a cargo de Luis Petri, hoy denunciado judicialmente.

La renuncia de Maldonado se desencadenó tras el suicidio de un suboficial retirado que había expuesto públicamente el abandono que sufría de parte de IOSFA.

Según trascendió, Carlos Velázquez, el suboficial sanjuanino de 77 años que se quitó la vida, ya había tenido un intento previo, lo que profundizó las críticas y puso en el foco de la discusión la falta de atención y respuestas de la obra social.

IOSFA arrastra una deuda millonaria que compromete su funcionamiento y genera serias dificultades para sostener prestaciones básicas. El Gobierno de Javier Milei dispuso disolver la obra social y reestructurar el sistema de salud de las fuerzas armadas y de seguridad con dos entidades separadas, pero ese plan por ahora está inconcluso.

Crisis en IOSFA y Petri denunciado

En esre marco, se volvieron persistentes los reclamos de afiliados por falta de cobertura, demoras en reintegros y problemas de acceso a la atención médica. La crisis impacta especialmente en jubilados y pensionados, uno de los sectores más vulnerables.

La situación también tiene derivaciones políticas y judiciales. La gestión del ex ministro de Defensa, Luis Petri, quien estuvo al frente del área durante el proceso que derivó en el deterioro del sistema, fue denunciada penalmente por presuntas irregularidades. 

La presentación judicial lo acusa de “malversación de caudales públicos” y “abandono de persona”, en un contexto de crecimiento exponencial de la deuda, interrupciones de tratamientos, falta de medicamentos y cortes en las prestaciones médicas.

En paralelo, el actual Ministerio de Defensa, encabezado por Carlos Pestri, quedó en el centro de la escena por la continuidad de la crisis y el desafío de reordenar un sistema sanitario colapsado, con prestadores impagos y servicios afectados en distintos puntos del país.

La renuncia de Maldonado abre ahora un interrogante respecto al futuro de la política sanitaria para las Fuerzas Armadas. Mientras el Gobierno sostiene que avanzará con el reordenamiento del sistema, crece la presión para dar respuestas urgentes a una crisis que ya dejó consecuencias trágicas.

El abandono de las Fuerzas Armadas

Cuando disolvió el IOSFA, el Ejecutivo nacional dispuso la creación de dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (Osffeseg), pero, en la práctica, esa determinación no cambió la situación de los afiliados, que siguen atados al esquema anterior, hoy absolutamente precarizado.

El área encabezada por Presti presentó recientemente un informe lapidario sobre el IOSFA en la Cámara de Diputados. De allí se desprende que hasta el 31 de marzo de 2026 el pasivo era de $248.600.811.333,39. 

Dicho pasivo está comprendido por $161 millones en servicios básicos; $16.290 millones en reintegros; $178.961 millones en gasto prestacional y funcionamiento; y $53.187 millones en préstamos del Instituto de Ayuda Financiera para pago de retiros y pensiones militares (IAF).

El abandono de la Casa Rosada a las Fuerzas Armadas también tienen otras consecuencias: el 60% de los miembros del Ejército están por debajo de la línea de pobreza, y el recorte del presupuesto impide realizar entrenamientos normales.

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