En el Gobierno buscan bajarle el tono a la huelga

En el Gobierno buscan bajarle el tono a la huelga

Sostienen que muchos de los sindicalistas que se pliegan el lunes deberán sentarse al día siguiente a negociar con el ministro Triaca la reapertura de paritarias. Por ahora, la Rosada descarta una gran foto con la central obrera. 

gazapados, en el Gobierno esperan que el paro nacional convocado para mañana por la CGT se deshilache los días posteriores. En particular, porque, según la visión del oficialismo, muchos de los sindicalistas que animan la medida de fuerza se verán forzados a retomar el diálogo con el Ministerio de Trabajo para avanzar con la reapertura de paritarias. “No tuvieron margen para ir para atrás y cruzaron líneas. Lo que vemos es que se unifican en la acción pero el martes van a estar todos negociando por separado”, confía a PERFIL una fuente de la cartera que conduce Jorge Triaca. De esto habló el ministro en la semana cuando dijo que “volverán a dialogar”: del 70% de paritarias cerradas la gran mayoría deberá reabrirse con la nueva meta de inflación cercana al 27% que dejó claro el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. En este contexto, al igual que el gremio de Bancarios –que firmó un aumento del 25% esta semana– no serán pocos los gremios que reabrirán la discusión paritaria buscando el aval de la cartera laboral. “Por eso tienen una carrera entre ellos mismos a ver quiénes consiguen aumentos más rápido”, agrega la misma fuente oficial. A diferencia de otros paros, en este caso se sumaron tanto los maquinistas de La Fraternidad, con Omar Maturano, como la UTA, de Roberto “el Gallego” Fernández, que conduce los choferes de colectivos de media y larga distancia. Ambos suelen ser el ala más dialoguista de la CGT. “Quedaban en offside si no se sumaban, no tenían margen, iban a terminar rompiendo si se hacían los boludos”, explica crudamente otro funcionario que lidia a diario con los sindicalistas. En el caso del Gallego Fernández, deberá rearmarse para enfrentar una dura paritaria con los dueños de micros; Maturano, por su lado, sigue atentamente que no se divulguen sus lujosos gustos, como moverse con autos de alta gama o los vinos de cuatro cifras. De todas formas, Triaca, con la colaboración del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, no pretende romper lazos con la CGT. En el piso 13 de su despacho en Alem al 600 asegura que su teléfono celular volverá a sonar el martes. Incluso, algunos de sus colaboradores bromean con que mañana mismo algunos gremialistas se justifiquen por haberse plegado a la huelga general. Ya ocurrió en los otros dos paros. Futuro. En el Gobierno descartan una “gran foto” con la CGT, y menos aún con el presidente Mauricio Macri, al menos por ahora. Pero hay quienes en la Rosada se relamen con la idea de que la economía empiece a repuntar hacia fin de año y que, aquellos que hoy comenzaron a radicalizarse terminen aislados. “Pensaron un paro cuando todo se podía pudrir todo, y ahora tienen miedo de que se ordenen las variables de nuevo y queden pataleando en el aire”, describen en el Ministerio de Trabajo. Aunque aceptan que, dado el escenario hoy, los salarios están perdiendo levemente ante la inflación, afirman que la reapertura de paritarias podría compensar esta pérdida. “Aunque no queremos que se disparen muy por arriba de 25%, no vamos a ponerle un techo, en eso Jorgito (Triaca) fue muy claro”, enfatiza otra fuente oficial con despacho en Balcarce 50. Un punto extra: el Mundial también juega su papel, en especial con los tiempos de las negociaciones. En el entorno de Triaca afirman que “hay que ver cómo sale la AFA” de la crisis con la Selección argentina. En la AFA talla como pocos Hugo Moyano, uno de los grandes convocantes al paro de mañana. 

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