La industria del juego, en contra de otro tributo

La industria del juego, en contra de otro tributo

Con el aval de empresarios, los sindicatos paran por tiempo indeterminado y marchan hoy al Congreso

La eventual reforma del impuesto a las ganancias que se debatirá hoy en el Congreso contemplaría una carga impositiva mayor sobre la industria de juegos de azar. El avance de cualquier proyecto, sea el del oficialismo o el de la oposición, logró algo impensado: que el gremialista Luis Barrionuevounifique fuerzas con el empresario kirchnerista Cristóbal López para protestar en contra del nuevo gravamen.

El Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (Aleara), que reúne a 40.000 trabajadores, activó ayer un paro por tiempo indeterminado en reclamo de los posibles nuevos impuestos al sector, los que implicarían el cierre de salas y el despido de miles de empleados. Lo curioso de esta medida de fuerza es que cuenta con el aval del sector empresario. Así lo confirmaron a LA NACION desde el gremio. Además quedó en evidencia en los hechos: con el aval de dirigentes cercanos a Cristóbal López, se desarrolló el jueves pasado una asamblea gremial en el hipódromo de Palermo, donde el empresario kirchnerista desembarcó hace años con miles de tragamonedas. Según fuentes del sector, Cristóbal López ya se abrió por completo del negocio del juego y le transfirió a su socio Ricardo Benedicto las acciones de las firmas ligadas a la actividad.

La protesta de Aleara continuará hoy con una movilización al Congreso. Tendrá el apoyo de los gastronómicos, que lidera Barrionuevo, y del personal de hipódromos. Otra ironía: Barrionuevo se manifestará en la calle en contra de lo que su esposa, Graciela Camaño, impulsa dentro del recinto desde la bancada del Frente Renovador. De las aproximadas 500 salas que están habilitadas en el país, Barrionuevo tiene afiliados en casi todas ellas.

"Hablan de imponer un tributo a las apuestas y además un pago por cada máquina tragamoneda, las empresas quedarán al borde de la quiebra y miles de trabajadores perderán sus puestos de trabajo", advirtió Ariel Fassione, secretario gremial de Aleara. Y agregó: "La actividad ya paga en algunos casos impuestos del 60% de la recaudación y si le siguen agregando más cargas las salas serán inviables y los despidos, inevitables".

Desde Aleara dieron detalles de los posibles nuevos impuestos. Hay dos iniciativas en las que el Gobierno y la oposición habrían llegado a un acuerdo: fijar un monto fijo de 0,75 pesos por cada apuesta realizada y a la vez establecer un canon a pagar por cada tragamonedas de $ 40.000 anuales.

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