Un relevamiento del Grupo Atenas advirtió que el ingreso disponible de las familias argentinas se redujo drásticamente en la última década: pasó de representar el 53% de los ingresos totales en octubre de 2015 a solo el 36% en febrero de este año. El estudio marca el peso creciente de los gastos fijos, vivienda, servicios públicos, transporte, educación y salud, sobre los presupuestos familiares, lo que dejó a nueve de cada diez hogares con menos de $59.259 diarios para afrontar el resto de los consumos cotidianos.
El informe sostiene que la pérdida de ingresos disponibles se produjo en distintas etapas: una primera caída durante la gestión de Mauricio Macri, un período sin recuperación significativa durante el gobierno de Alberto Fernández y una nueva contracción en los primeros años de la administración de Javier Milei. Para un hogar tipo de tres personas ubicado en el tramo medio de ingresos, el ingreso mensual estimado fue de $1.224.733. Sin embargo, una vez cubiertos los gastos fijos, a ese grupo familiar le quedan apenas $26.758 por día de libre disponibilidad, lo que equivale a unos $8.600 diarios por cada integrante.
El trabajo, que tomó como referencia los deciles de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares y la encuesta de gastos 2017-2018, también comparó ese monto con una compra básica de referencia calculada con precios vigentes a diciembre pasado: un kilo de asado, un kilo de pan, una gaseosa de litro y medio y un kilo de manzanas. Según el relevamiento, ese gasto prácticamente consume la totalidad del ingreso disponible diario de un hogar de ingresos medios, lo que evidencia el fuerte ajuste que deben realizar las familias para llegar a fin de mes.
El estudio remarca además la distancia abismal entre los distintos sectores sociales. En la base de la pirámide, los hogares de menores ingresos disponen de alrededor de $7.900 diarios luego de cubrir sus gastos fijos, mientras que en el decil más alto el margen disponible ronda los $102.000 diarios. El Grupo Atenas señaló que el 10% más rico dispone de casi 13 veces más ingresos libres que el 10% más pobre, una brecha que se profundizó en los últimos años como consecuencia del deterioro del poder adquisitivo de los sectores populares.
El dato más alarmante del informe es que el 20% de los hogares pobres, equivalente a unas 4,4 millones de personas, cuenta con un ingreso disponible diario inferior al precio de un kilo de asado. Con márgenes tan ajustados, las familias ven comprometida su capacidad para afrontar consumos básicos como alimentos, vestimenta o gastos recreativos, lo que refleja un escenario de creciente vulnerabilidad económica en un contexto de inflación persistente y salarios que no logran recuperar terreno frente al aumento de los costos fijos.



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