Se trata de la Obra Social del Personal de la Industria del Chacinado y Afines (OSPICHA). Fue intervenida tras un informe de la Superintendencia de Servicios de Salud que marcó como debilidad un conflicto con la prestadora Red Figueroa Paredes, de la que el propio Claudio Stivelman fue director. Analizan llevar el caso a la justicia por el conflicto de intereses.
Claudio Adrián Stivelman, el actual Superintendente de Servicios de Salud de la Nación, atraviesa un momento delicado. Es que lo señalan por direccionar la intervención de una Obra Social Sindical para beneficiar a una firma de la que fue director un tiempo antes de desembarcar en la gestión pública.
Concretamente la referencia es la intervención de la Obra Social del Personal de la Industria del Chacinado y Afines (OSPICHA) que fue ordenada por el Gobierno en marzo de 2025 por un plazo de 180 días, pero que luego se extendió en el tiempo.
Según el decreto que se publicó para dar a conocer la determinación, la decisión se basó en el supuesto descubrimiento de serias irregularidades y en la falta de documentación que se habría detectado en la OSPICHA. La base fue un informe de la propia Superintendencia de Servicios de Salud de la Nación (SSSN) de la que Stivelman era Gerente General en aquel momento.
Lo curioso es que en el propio informe de la SSSN se hace referencia a un conflicto que estaba sosteniendo la entidad de salud con la prestadora Red Figueroa Paredes, un grupo que es especialmente fuerte en la zona Oeste del conurbano bonaerense.

«Actualmente la OS está en litigio con dicha prestadora por lo que dejaron de tener convenio y por el que, hasta no resolverlo, no pueden utilizar los servicios del sanatorio», se lee en el informe de la Superintendencia.
El dato que encendió las alarmas es que el propio Stivelman, ya hombre fuerte de la SSSN tanto que apenas algunas semanas después quedaría como superintendente, fue Director de la Red Figueroa Paredes y lo reconoce entre sus propios antecedentes profesionales.

La situación, que tomó estado público y empezó a circular con fuerza entre los conocedores del mundo de la salud en los últimos días, podría terminar en tribunales. Es que son varios los dirigentes que le dijeron a InfoGremiales que tenían intenciones de llevar a la justicia lo que consideran un claro conflicto de intereses de un funcionario que se muestra en los dos lados del mostrador.
La gestión de la salud es una de las áreas que más problemas le trajo a la primera plana libertaria. Desde la compra de medicamentos hasta la causa Andis que salpicó a las más altas esferas del Gobierno, fueron «problemas» recurrentes en la estructura estatal y una fuente inagotable de conflictos de intereses y sospechas de corrupción.

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