La CGT cruzó a Milei y Caputo por la pérdida de empleo y empresas

La CGT cruzó a Milei y Caputo por la pérdida de empleo y empresas

La Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó un duro pronunciamiento contra el programa económico del Gobierno Nacional, al que definió como un esquema de recesión profunda y desmantelamiento del entramado productivo local.

El documento fue difundido en la previa de la movilización que llevará adelante este jueves la entidad gremial con la consigna “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”. Bajo el título “La Argentina de Milei y Caputo: un modelo de persianas bajas”, la central sindical alertó que las metas de superávit fiscal se sostienen a costa del ahogo del consumo, la pérdida acelerada de puestos laborales y la parálisis en la producción.

Desde la cúpula de Azopardo remarcaron que el rumbo adoptado por el Ministerio de Economía impacta de forma directa sobre la estructura de la economía real. En ese sentido, expresaron que la coyuntura actual golpea el sustento de las familias trabajadoras: “La industria argentina atraviesa una crisis profunda. Cada empresa que cierra, cada fábrica que reduce su producción y cada puesto de trabajo que se pierde tiene detrás un modelo económico que prioriza la especulación, el ajuste y la apertura indiscriminada”.

En esa línea, el documento de la CGT apunta que: “Mientras Milei y Caputo celebran sus números fiscales, la economía real se achica. Esta deriva económica nos empuja a un país donde sobran argentinos y faltan oportunidades”, denunció la entidad gremial.

Para sostener su diagnóstico, la central obrera difundió una serie de placas informativas basadas en registros oficiales de la Secretaría de Trabajo (SIPA), el INDEC, la SRT y centros de estudios como CEPA y Fundar. En dichos documentos, la CGT subrayó que la recesión “sigue golpeando donde más duele: en la producción y el trabajo argentino» y remarcó que «son los datos oficiales los que contradicen la narrativa del Gobierno”.

Entre los indicadores presentados por la CGT, se destaca que la capacidad instalada de las fábricas cayó a niveles preocupantes, operando la industria a tan solo un 58,2% de su potencial. Esto implica que «más de 4 de cada 10 partes de la capacidad productiva quedaron sin usar» debido al desplome de las ventas en el mercado interno y el alza de costos.

El informe ubica a la industria manufacturera como uno de los sectores más castigados por la política oficial, registrando la pérdida de 88.496 puestos de trabajo registrados, lo que equivale a un recorte del 7,4% de la plantilla total. De acuerdo a los cálculos de la GCT, este ritmo de destrucción laboral representa un promedio de 93 puestos industriales perdidos por día.

La baja en la actividad productiva se profundiza al observar el balance general de empresas que debieron cesar sus operaciones. La industria pyme acumula ocho meses consecutivos de caída en su nivel de producción, habiendo perdido solamente en el mes de junio a 138 firmas.

Al evaluar el período acumulado desde el inicio de la gestión actual, la central obrera sintetizó las consecuencias del proceso de desregulación y asfixia crediticia en cifras categóricas:

31.342 empresas menos cerradas de forma definitiva en todo el territorio nacional entre noviembre de 2023 y junio de 2026.

434.126 puestos de trabajo registrados destruidos en el mismo lapso.

Frente a este escenario, la entidad sindical advirtió que la caída del consumo y la entrada masiva de productos importados sin resguardo estatal configuran «un plan sistemático de asfixia» que sentencia al cierre cotidiano a las pequeñas y medianas empresas de todo el país. «Cada persiana que se cierra es una decisión política que destruye el consumo y el empleo», concluyó la CGT.

Este diagnóstico estadístico funcionó como el argumento central para la reunión ampliada de la mesa chica cegetista realizada en la sede de la UOCRA, donde más de 30 dirigentes sindicales resolvieron convocar a una movilización masiva para este jueves 8 de octubre a las 15:30 frente a la Secretaría de Industria de la Nación, en la Ciudad de Buenos Aires.

Bajo la consigna “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, la cúpula sindical acordó salir a las calles para visibilizar el estado crítico de los sectores productivos, dejando por el momento fuera de la agenda inmediata la convocatoria a un nuevo paro general.

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