El 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial

El 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial

Un índice elaborado por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires, con asesoría técnica de la OIT, ubicó a CABA entre los territorios con mayor exposición laboral a la IA. El estudio advierte que el impacto no implica necesariamente la desaparición de puestos de trabajo, sino una transformación de las tareas.

La inteligencia artificial ya tiene una presencia significativa en el mercado laboral porteño. Un relevamiento del Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), realizado con asesoría técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), determinó que el 67% del empleo en CABA presenta algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa.

El estudio convirtió a Buenos Aires en la primera ciudad del mundo en contar con un índice específico para medir la exposición ocupacional a esta tecnología. El indicador, denominado Índice de Exposición Ocupacional a la IA Generativa, alcanzó 0,353 sobre una escala de 0 a 1, donde 0 representa la menor exposición y 1 la mayor.

La medición contempló 39 ocupaciones y puso el foco en las tareas que componen cada puesto de trabajo. Por eso, sus autores remarcan que el índice no permite concluir que dos tercios de los empleos vayan a ser reemplazados por sistemas de inteligencia artificial.

La IA transforma tareas, no necesariamente empleos completos

Una de las principales conclusiones del relevamiento es que la exposición a la IA se produce sobre determinadas tareas y no necesariamente sobre ocupaciones completas. Una misma actividad laboral puede combinar funciones altamente automatizables con otras que requieren intervención humana.

El ejemplo utilizado por los investigadores permite dimensionar esta diferencia: dentro de las tareas de un oficinista, la transcripción de información y la corrección de textos presentan una exposición elevada, mientras que otras funciones, como clasificar o enviar correspondencia, tienen un nivel menor.

De esta manera, el avance de la IA puede traducirse en automatización parcial, reorganización de tareas y complementariedad entre trabajadores y sistemas tecnológicos, además de eventuales procesos de sustitución.

Los sectores más expuestos

El informe identifica como particularmente expuestos a la inteligencia artificial a los sectores de Administración Pública; Finanzas, Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y servicios profesionales; y Comercio, alojamiento y gastronomía.

En conjunto, estas actividades concentran aproximadamente uno de cada dos puestos de trabajo de la Ciudad. En contraste, sectores como artes y entretenimiento, construcción y servicio doméstico presentan niveles de exposición inferiores al promedio porteño.

El análisis por ocupaciones también mostró niveles elevados entre trabajadores de oficina y quienes desarrollan tareas de atención al público, profesionales de las TIC, profesionales de negocios y administración y empleados contables.

Mayor impacto entre trabajadores registrados y profesionales

La exposición tampoco se distribuye de manera uniforme entre los trabajadores. De acuerdo con el relevamiento, los asalariados registrados, tanto operativos como profesionales, aparecen entre los grupos con mayor exposición potencial a la IA.

En cambio, los trabajadores no registrados y quienes desempeñan tareas no calificadas presentan niveles considerablemente menores.

El estudio también detectó diferencias según edad y género: las mujeres jóvenes aparecen como uno de los grupos con mayor exposición a las transformaciones vinculadas con la inteligencia artificial.

Un desafío para las políticas laborales

El relevamiento abre un debate que excede la incorporación tecnológica dentro de las empresas. La transformación de las tareas plantea interrogantes sobre capacitación, reconversión profesional, negociación colectiva y protección del empleo.

Desde el CESBA señalaron que la estructura económica porteña, fuertemente orientada hacia los servicios, explica en parte su elevada exposición a los avances de la inteligencia artificial.

El presidente del organismo, Manuel Socías, sostuvo que esta transformación requiere instancias de diálogo social tripartito para garantizar que la incorporación de la tecnología pueda convertirse en una oportunidad y no en una amenaza para los trabajadores.

El dato del 67% no significa, por lo tanto, que esa proporción de puestos esté destinada a desaparecer. Sí revela, en cambio, que una parte mayoritaria del mercado laboral porteño está expuesta a cambios en la forma en que se realizan sus tareas, lo que coloca a la capacitación, la regulación y el diálogo entre trabajadores, empresas y Estado en el centro de la discusión sobre el futuro del trabajo.

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