Buscan revalorizar la inversión local para generar mayor empleo.
Empresarios buscarán tender un puente de relaciones con los sindicatos más allá de las tensiones que generaron las negociaciones paritarias. El objetivo, aún en laboratorio en un grupo reducido, es revalorizar la inversión del sector privado nacional como generador de empleo en un contexto de crisis del costo argentino y la invasión importadora por la pérdida de competitividad local.
Industriales afinarán el vínculo que mantienen con los gremios en los sectores pero que pretenderán reforzar entre las cúpulas para "convencer" al Gobierno de la necesidad de desarrollar la fabricación nacional como generador de empleo. Los dueños de fábricas consideraron un "momento oportuno" para dejar de lado los contrapuntos históricos para priorizar el pedido de un plan a favor de la producción.
Habrá encuentros y llamados para verificar la posibilidad de avanzar, de manera formal, en cumbres entre las cámaras empresarias y las centrales sindicales. Sucede que las preocupaciones por el deterioro de las estadísticas de trabajo también generaron alerta a los empleadores porque ven una mayor reducción del mercado interno y un clima social que "complica el normal funcionamiento afuera de las fábricas".
"Tenemos que juntarnos y dejar de pensar en intereses de corto plazo. Acá está en juego el futuro de la matriz del país, que debe ser industrial por la cantidad de beneficios económicos para el país porque además de generar divisas con la exportación, es el sector que ofrece mayor calidad de empleo por sus remuneraciones y su efecto en otros servicios", afirmó a BAE Negocios uno de los líderes de la UIA.
La excursión del diálogo social del año pasado, que obtuvieron dos fotos para la firma del bono de fin de año y del compromiso antidespido, fue corta. Los empresarios se habían esperanzado en avanzar en una agenda de producción con los gremios para encontrar puntos en común en temas que afectan la competitividad, entre ellos el elevado ausentismo y la denominada industria del juicio.
Desde el sector privado temen que la "grieta" entre empresarios y sindicalistas sirva como forma de enfrentarlos ante los conflictos de la economía. "Es claro que la pérdida de empleo perjudica tanto a los trabajadores como a las empresas, que ven irse a lo más valioso de una fábrica porque además quiere decir que la situación no es buena para invertir en un negocio", se lamentó otro líder industrial consultado por este diario.
Sin embargo, la propuesta de comenzar con una "nueva forma" de relacionamiento avanza de manera lenta y "con cuidado" porque no quieren "que muera antes de nacer". Pero una "foto" entre los protagonistas del sector privado podría convertirse en un elemento de "presión" para momentos en que los industriales reclaman un plan a largo plazo para la producción.
Por caso, empresarios bonaerenses tienen en mente convocar a una mesa de diálogo provincial para seguir de cerca el funcionamiento de las comisiones médicas si es que, finalmente, el Senado adhiere a la modificación de la ley de Riesgos de Trabajo que el Congreso dio vía libre en la primera etapa del año.
Allí, los industriales pretenden que los gremios "comprendan los beneficios de la nueva ley, que lejos de perjudicar a los trabajadores, genera mejores condiciones para las indemnizaciones". "Los perjudicados son los abogados y por eso existe un fuerte lobby de parte de los colegios profesionales. En este tipo de situaciones tenemos que estar juntos para que no nos dividan con cosas que en realidad nos tiene que juntar", enfatizó uno de los empresarios bonaerenses.
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