Amazon enfrenta en Estados Unidos una demanda colectiva que acusa a la compañía de discriminar sistemáticamente a trabajadoras embarazadas en sus centros de distribución, mediante la negativa de adaptaciones laborales básicas y, en algunos casos, amenazas de despido o desvinculaciones vinculadas con sus ausencias.
La demanda fue presentada este martes 8 de septiembre ante un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, por cuatro exempleadas de almacenes de la compañía. Según informó Reuters, las denunciantes sostienen que la empresa incumplió normas federales y del estado de Nueva York destinadas a proteger a las trabajadoras durante el embarazo.
Entre las prácticas denunciadas aparecen la negativa a proporcionar sillas durante la jornada, permitir pausas adicionales para ir al baño o beber agua y conceder tiempo para asistir a controles prenatales.
Las demandantes también cuestionan una supuesta política mediante la cual Amazon habría amenazado o despedido regularmente a trabajadoras embarazadas por acumular ausencias, además de exigir documentación médica para conceder determinadas adaptaciones en sus puestos. Se trata, por el momento, de acusaciones incluidas en una demanda judicial y no de hechos establecidos por una sentencia.
“Amazon incumple la ley a cada paso”, sostiene la presentación judicial, según la información difundida por Reuters.
Uno de los ejes del caso es la aplicación de la legislación federal que protege a las trabajadoras embarazadas y obliga a los empleadores alcanzados a realizar adaptaciones razonables frente a limitaciones relacionadas con el embarazo, el parto y condiciones médicas asociadas.
La demanda pretende obtener una compensación por salarios y beneficios laborales perdidos, indemnizaciones por daños y perjuicios y una orden judicial destinada a impedir que continúen las prácticas denunciadas.
Amazon no había respondido inicialmente a la consulta de Reuters sobre esta presentación judicial. La compañía, sin embargo, sostiene que ofrece adaptaciones para sus empleadas embarazadas y que aprueba la gran mayoría de las solicitudes que recibe.
El alcance potencial del litigio resulta significativo por el tamaño de la empresa. Amazon terminó 2025 con alrededor de 1,58 millones de empleados de tiempo completo y parcial y es el segundo mayor empleador privado de Estados Unidos, detrás de Walmart, según Reuters.
La nueva demanda vuelve a poner bajo discusión las condiciones laborales dentro de los centros logísticos de la multinacional, que durante los últimos años también enfrentó distintos conflictos y presentaciones judiciales relacionadas con la organización sindical de sus trabajadores.
El proceso recién comienza y será la Justicia la que deberá determinar si las políticas cuestionadas constituyeron efectivamente una discriminación sistemática. Para las cuatro exempleadas que impulsaron la acción colectiva, en cambio, el problema excede sus casos particulares: sostienen que las prácticas denunciadas alcanzaron a miles de trabajadoras embarazadas de Amazon en Estados Unidos.
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