El plan de retiro voluntario de Flybondi les dio solo cinco días hábiles a sus 1.500 empleados para decidir si lo aceptan.
Ls trabajadores de Flybondi viven una gran incertidumbre: el jueves de la semana pasada la empresa abrió una propuesta “exprés” de retiro voluntario a sus 1.500 trabajadores, cuyo plazo límite es este viernes. El objetivo final de la línea aérea sería abandonar sus operaciones en la Argentina y mudarlas a Paraguay. El motivo: la falta de pasajeros.
La low cost fue comprada hace menos de un año por Leonardo Scaturice, un lobbysta y ex espía de la SIDE de vínculos cercanos con algunas facciones del Gobierno de Javier Milei. Desde entonces, la situación de la aerolínea, que ya traía un historial de cancelaciones de vuelos e incumplimientos, no mejoró sino que, por el contrario, sufrió numerosas multas por dejar a pasajeros varados.
Los datos de puntualidad reflejan este deterioro: apenas el 57% de los vuelos de Flybondi despegan en horario, muy por debajo de otras compañías del mercado como Aerolíneas Argentinas (89%) o JetSmart (78%), según la consultora Adventus.
El jueves pasado se lanzó el plan de retiro voluntario en una charla con los trabajadores que duró sólo quince minutos porque, según explicaron las autoridades, después tenían “otros compromisos”. Pareció una estrategia para no escuchar quejas, ni responder las preguntas de los empleados.
La novedad cayó como una bomba en los 1.500 trabajadores que tiene la aerolínea, que en diciembre pasado anunció un plan de inversiones por 1.700 millones de dólares.
Indemnización, medio sueldo y pasajes
El plan ofrecido a los trabajadores es una auténtica espada de Damocles: elprimer plazo para adherirse vence este miércoles. Luego, las condiciones ofrecidas empeoran y hay apenas dos días más para aceptar la segunda oferta. Quienes no se adhieran quedarán librados a lo que decida la empresa de ahí en mas.

En diciembre pasado Flybondi había anunciado un plan de inversiones millonario.
“La primera propuesta incluye medio salario más que la indemnización, seis meses de cobertura de medicina prepaga y cuatro pasajes sin cargo, pagadero en tres cuotas”, explicó un alto ejecutivo de la empresa en la reunión que se realizó por Zoom.
En tanto que la segunda oferta consta de “un cuarto de salario más que la indemnización, tres meses de cobertura de medicina prepaga y dos pasajes sin cargo”.
“Me cuesta creer que después de haber aceptado todo con tal de trabajar le den a la gente tres días para decidir su vida”, dijo uno de los trabajadores de la empresa . “Hace nueve años que estoy acá, vi de todo, toleré de todo, lo dejé todo y no puedo creer que hagan esto con la gente”, se quejó otro.
Flybondi, un caso testigo del sector aerocomercial
En los últimos años, la compañía arrastró dificultades vinculadas al alquiler de aeronaves, costos operativos y disponibilidad de divisas. Actualmente, especialistas del sector señalan que el incremento de gastos -seguros, combustible, leasing de aviones y tripulación- profundizó la crisis.
El caso de Flybondi vuelve a poner en primer plano la fragilidad del empleo en el sector aerocomercial, especialmente en las compañías low cost, donde los márgenes de rentabilidad son más ajustados y las variables macroeconómicas impactan con mayor fuerza.
Mientras la empresa sostiene que el programa es voluntario y apunta a mejorar la eficiencia, entre los trabajadores crece la preocupación por la estabilidad laboral y la posibilidad de que este proceso derive en una reducción más amplia de la plantilla.

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