La industria textil, como un cementerio: casi 80% de las máquinas paradas y 11.000 despidos en un año

La industria textil, como un cementerio: casi 80% de las máquinas paradas y 11.000 despidos en un año

La caída del consumo interno puso a la industria textil contra las cuerdas. «Herida de muerte», definen en el sindicato AOT.

 

La situación del sextor textil y de indumentaria en la Argentina ya alcanza niveles de recesión. Según cifras de la Cámara Industial Argentina de la Indumentaria (CIAI), el 63% de las empresas reportó bajas en su nivel de actividad entre enero y febrero, y la caída de ventas fue de un alarmante 8,4%. La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), por su parte, estimó una caída interanual del 25,7%. Y en diciembre, el uso de la capacidad instalada de la industria textil fue de menos del 35%, únicamente superior al de la industria automotriz.

La caída de las ventas ya está generando retrasos en pagos a proveedores y tensiones en el funcionamiento de toda la cadena productiva.

El deterioro también golpea al mercado laboral. De acuerdo con datos del sector, relevados por CP Consultores, el empleo formal en los rubros de textiles, confecciones, cuero y calzado viene registrando una tendencia descendente sostenida desde el último año. Hay 11.000 trabajadores menos que un año atrás, y 19.000 menos que hace dos.

Según CP, hace dos meses, el 14% de las empresas había despedido trabajadores o tenía previsto hacerlo. Un bimestre más tarde, el porcentaje trepó al 21%. Además, desde hace seis meses, el 25% de las compañías no reemplaza a los empleados que renuncian.

La situación se explica principalmente por el retroceso del consumo interno, que redujo la demanda de indumentaria y productos textiles. A ese escenario se suman las dificultades financieras que enfrentan muchas firmas, con mayores costos y problemas para sostener la producción.

Industria textil: Blanco Nieve cerró a fines de 2025 después de más de 30 años en Tierra del Fuego.

Desde el sector también resaltan que la industria trabaja con niveles muy bajos de utilización de su capacidad productiva. En algunos casos, las fábricas operan con un mínimo de su capacidad instalada, un indicador que refleja la profundidad de la crisis que atraviesa el entramado productivo.

De acuerdo con datos del INDEC, en enero el sector textil usó apenas el 23,7% de sus maquinarias, todavía menos que en enero de 2025, cuando la utilización estaba en un magro 33,9%.

Benítez: “Hay un certificado de muerte para la industria”

Hugo Benítez, secretario General de la Asociación Obrera Textil (AOT), analizó el panorama y responsabilizó al gobierno de Javier Milei por su política económica. «La apertura indiscriminada de las importaciones es un certificado de muerte para la producción y el trabajo nacional”, apuntó.

En ese sentido, precisó que “cuando se bajan aranceles a las importaciones, se está premiando a las fábricas extranjeras y dejando en la calle a miles de trabajadores locales”, y rechazó uno de los argumentos predilectos del oficialismo sobre su política: «Es mentira que más importaciones significarán una baja de la inflación, se ve en los precios, y en que no hay una suba del consumo. De esta manera se seguirá destruyendo el mercado interno”, avisó.

«Estamos en una situación compleja: cada 10 máquinas, siete están paradas en el sector textil. No hay consumo porque la gente no tiene recursos”, lamentó.

Comentá la nota