Según un informe, sólo Neuquén, Río Negro y San Juan mejoraron en la gestión libertaria la cantidad de trabajadores registrados. El resto retrocedieron respecto a diciembre del 2023. La primarización de la economía explica el desequilibrio actual del mercado.
Por Diego Lanese.
En una coincidencia bastante insólita, tanto gremios como empresarios coincidieron en pedir al gobierno nacional medidas para proteger y fomentar la industria nacional. En el marco de la fecha elegida para recordar la actividad, tanto la CGT como la UIA apuntaron a reclamar por la falta de mirada para el rubro, ante el avance de un modelo vinculado a las importaciones y las grandes inversiones primarias. El rumbo libertario queda claro en este segundo tema, y el eje rector es el llamado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ya fue aprobado y está en plena vigencia, y su “hermano mayor”, el súper RIGI, que acaba de sufrir un traspié legislativo. Lo cierto que estas leyes y la matriz que le imprimen las medidas oficiales están impactando en varios aspectos del país, como el mercado laboral. Así puede verse en el mapa que se está formando en torno de las grandes inversiones que ingresas con el RIGI, vinculadas a la minería y la explotación de hidrocarburos, especialmente. Por eso, no extraña que sólo tres provincias tengan hoy más empleo registrado que en 2023, cuando Javier Milei llegó a la presidencia. Se trata de Neuquén, Río Negro y San Juan, que parecen estar viviendo el “sueño libertario”. Detrás, 21 jurisdicciones siguen sufriendo por el deterioro de la ocupación, y tienen datos alarmantes en materia de desocupación.
El mapa de los empleados registrados fue elaborado por la Fundación Pensar, y muestra dos datos claves. Por un lado, cómo el RIGI y las políticas primarizadoras de la economía que lleva adelante el gobierno están configurando la distribución del trabajo formal; y por otro lado cómo la destrucción de empleo registrado fue muy importante en los primeros años, al punto que no se recuperó todavía en la gran parte del país. “Neuquén es la provincia que exhibe el mejor desempeño en materia de empleo asalariado privado registrado desde noviembre de 2023”, dijo el trabajo realizado por el PensarLab, el centro de estudios de la entidad. A mayo de este año, acumulaba una mejora del 7,6 por ciento, “en un contexto marcado por la expansión de la actividad hidrocarburífera y el desarrollo de Vaca Muerta”. En tanto, Río Negro aparece en segundo lugar entre las provincias que consiguieron recuperar y superar el nivel de empleo privado registrado de noviembre de 2023. “El incremento alcanzó el 3,4 por ciento”, confirmó el análisis, al que tuvo acceso Data Gremial. San Juan completa el reducido grupo de jurisdicciones con saldo positivo, aunque con una variación mucho más acotada: 0,4 por ciento. En su caso, “las expectativas están especialmente vinculadas con el desarrollo de la minería y la llegada de inversiones de gran escala”.

La contracara de este repunte es lo que pasa en el resto de las provincias. El dato central está en ese contraste: “de las 24 jurisdicciones argentinas, solamente tres tenían en mayo más empleo privado registrado que antes del inicio de la actual gestión nacional”. Las 21 restante, cayeron y nunca se recuperaron. En el extremo está Tierra del Fuego, provincia que registró “la mayor contracción, con una caída del 13,1 por ciento”. Formosa tuvo un retroceso del 12,9 por ciento, Jujuy del 9,5 por ciento, San Luis del 8,8 por ciento y Chaco del 6,3 por ciento. “La distancia entre unas y otras refleja el impacto desigual del cambio de escenario económico”, resaltó la Fundación Pensar. “Las provincias con mayor exposición a sectores exportadores y recursos naturales encontraron nuevas oportunidades de inversión, mientras que aquellas más vinculadas al mercado interno enfrentaron mayores dificultades para recuperar actividad”, argumentó el reporte. Por eso, la diferencia entre provincias no se limita al mercado laboral. La evolución de la actividad económica durante 2024 también exhibió “una marcada dispersión territorial”.
Crisis austral
Que Tierra del Fuego sea la provincia que más perdió empleo registrado desde que llegó Javier Milei al poder no sorprende, porque muchas de las medidas tomadas por el gobierno libertario apuntaron directamente al corazón productivo de la zona más austral del país. En este momento, el foco más problemático tiene lugar en el Grupo Mirgor, de la familia Caputo, que en agosto despidió a cerca de 300 trabajadores. La situación alcanzaría a 223 empleados de la planta ubicada sobre calle Einstein y a otros 73 de la nave 5, sobre Islas Malvinas, ambas ubicadas en la localidad de Río Grande. La decisión de la ensambladora, que usufructúa los beneficios fiscales del Régimen de Promoción Industrial austral, se da en medio de un duro conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), con protestas y medidas de fuerza incluidas. La administración de Gustavo Melella dictó la conciliación obligatoria por 15 días y ordenó retrotraer la pulseada al momento previo a las desvinculaciones.
Ese no es el único conflicto activo en la provincia. BGH anunció la desvinculación de 24 operarios, bajo el amparo del "fuerte descenso de la actividad industrial, impulsado por la caída del consumo interno y el incremento de productos importados". Desde la UOM local se quejan de esta realidad. “Este escenario demuestra cómo las corporaciones del sector industrial buscan capitalizar las reformas laborales para flexibilizar las dinámicas de contratación y producción, condicionando la permanencia de los operarios a la aceptación de un esquema con menores garantías laborales”, denunciaron luego de una marcha junto a otros sectores de los gremios, en el marco del los nuevos despidos. Por la falta de respuesta de las empresas, se espera una profundización de las medidas de fuerza que podría paralizar la producción en las plantas de Río Grande y otras localidades de la provincia. El titular de UOM Río Grande, Oscar Martínez, reivindicó la lucha de los trabajadores: “Este golpe que ayer ocasionaron a muchos compañeros y compañeras y que provocó la reacción, la indignación, hoy se ve fortalecida por esta actitud solidaria, por este gesto fraternal de todo el movimiento obrero”.
Efecto RIGI
Más allá de la crisis fueguina, y del retroceso que se viene dando en las provincias respecto al empleo formal, el mapa que establece este informe impone la mirada sobre el RIGI, el emblema de la política económica de la gestión libertaria, que busca inversiones en el sector combustibles y en la minería, que están viviendo un verdadero boom por este tiempo, lo que explica la distribución territorial del empleo. A mediados de agosto, PensarLab contabilizaba 21 proyectos aprobados dentro del RIGI, “por un monto total de 46.709 millones de dólares”. De acuerdo con el relevamiento, esas iniciativas “están asociadas a unos 95.175 empleos directos e indirectos”. La mayoría corresponde a proyectos vinculados con petróleo, gas y minería y se concentra principalmente en provincias patagónicas y de la región cordillerana.

“La magnitud de los desembolsos permite dimensionar el peso que están adquiriendo esas actividades en la nueva configuración productiva”, explicó la Fundación Pensar. También plantea un interrogante para el resto de las jurisdicciones: “cómo participar de las cadenas de valor que generan esos proyectos y cómo atraer inversiones que no dependan exclusivamente de la disponibilidad de recursos naturales”. El dato de los 241 mil puestos de trabajo privados perdidos desde noviembre de 2023 funciona como uno de los principales indicadores de esa transformación. “El país todavía se encuentra 3,8 por ciento por debajo del nivel de empleo asalariado privado registrado de aquel momento, mientras tres provincias lograron colocarse por encima”, recordó el reporte.



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