Cientos de ciudadanos verán afectado, este martes, el acceso a su lugar de trabajo por el paro general que realizará la CTA de Pablo Micheli, la CGT de Hugo Moyano y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo; en reclamo a que se eleve el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y la universalización del salario familiar.
Los servicios afectados a esta huelga son la recolección de residuos, los vuelos comerciales, el Ferrocarril Sarmiento, la línea 60, las estaciones de servicio, los bancos, y los municipales porteños que pararán perjudicando a las escuelas y los hospitales. Por su parte, los gremios que no se adhieren como la UOM, UTA, Ferroviarios, Docentes, SMATA, UOCRA, Luz y Fuerza y Metrodelegados le reclamaron seguridad al Gobierno para desarrollar su tarea con tranquilidad.
Ante este suceso Aerolíneas Argentinas pidió “disculpas”, a través de un comunicado, a los pasajeros y consideró “inentendible” la adhesión de tres gremios aeronáuticos, ya que han recibido un aumento salarial en un contexto donde la industria aerocomercial está en crisis.
En contra-respuesta a este paro inexplicable, el Gobierno nacional montará operativos para que no se generen hechos de violencia contra quienes no adhieran a la medida, pero no desalojará los piquetes.
El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, en emisiones radiales, sostuvo que ‘se garantizará el transporte público y la seguridad de todos aquellos que quieran ir a su trabajo’ y agregó que ‘estos gremialistas quieren provocar caos en la Ciudad’
Si bien es correcto que los diferentes sectores pueden realizar sus reclamos, en este caso se cuestiona la metodología, la oportunidad y la intencionalidad de algunos lideres gremiales. Cabe destacar que ningún Gobierno benefició tanto a la clase trabajadora como éste, basado en el crecimiento del empleo, el salario, la producción y el consumo.




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