Se redujo la proporción de asalariados no registrados pero el mercado laboral sigue sin mostrar recuperación del empleo formal

Se redujo la proporción de asalariados no registrados pero el mercado laboral sigue sin mostrar recuperación del empleo formal

Aunque la informalidad continúa siendo uno de los principales problemas del mercado de trabajo argentino, algunos sectores comenzaron a mostrar señales de mejora. De acuerdo con la Cuenta de Generación del Ingreso e Insumo de Mano de Obra que elabora el INDEC, entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026 seis de las catorce grandes ramas de actividad privada redujeron la proporción de trabajadores asalariados no registrados respecto del empleo formal.

Las actividades que evidenciaron una mejora en los niveles de registración fueron electricidad, gas y agua; enseñanza; agro, caza y silvicultura; actividades inmobiliarias; servicios sociales y de salud privados; otras actividades personales e industria manufacturera. En algunos casos el cambio respondió al crecimiento del empleo registrado, mientras que en otros se explicó por una reducción del trabajo no registrado o por la combinación de ambos factores.

Sin embargo, el dato no alcanza para hablar de una recuperación generalizada del empleo formal. El propio INDEC muestra que el empleo privado registrado medido a través del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) todavía no exhibe un crecimiento sostenido, lo que refleja que la formalización avanza de manera desigual según la actividad económica.

Desde una mirada laboral, el desafío sigue siendo generar puestos de trabajo con derechos. La registración implica acceso a aportes jubilatorios, cobertura de salud, licencias, convenios colectivos y protección frente a despidos, además de fortalecer el financiamiento del sistema de seguridad social. Por eso, si bien la reducción de la informalidad en algunos sectores constituye un dato positivo, el proceso todavía aparece lejos de consolidarse en el conjunto de la economía.

El informe también evidencia fuertes diferencias entre actividades. Mientras algunas ramas mejoraron su relación entre empleo registrado y no registrado, otras continúan mostrando elevados niveles de precariedad laboral, lo que confirma que la informalidad mantiene un carácter estructural y que las posibilidades de acceder a un empleo formal siguen dependiendo, en gran medida, del sector donde se desempeña cada trabajador.

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