José Ramón Luque iba por su cuarto mandato y le quedaba poco más de un año para realizar elecciones, pero decidió dar un paso al costado de forma intempestiva. Luego de su renuncia el 28 de agosto, asumió Claudio Urquiza al frente de la Federación de Obreros y Empleados de la Industria del Papel, Cartón y Químicos (FOEIPCYQ) quien era su adjunto.
Por Pablo Maradei.
Reacio a los medios y a exponer intimidades gremiales, acaso siguiendo los lineamientos de «sabios y prudentes» como se refería Juan Perón a los dirigentes sindicales, José Ramón Luque se prestó a un ida y vuelta con InfoGremiales para contar su renunciamiento al gremio, lo que fue primicia de InfoGremiales y que asombró al universo sindical, incluso a muchos integrantes de su propia organización que no tenían en radar una determinación como esa.
– Pasa, pero no es habitual en el paisaje sindical que un secretario general dé un paso al costado: ¿qué pasó en su caso?
– Lo primero que quiero dejar en claro es que siempre dije que los mandatos deben acotarse a 2 o 3 mandatos; y que las autoridades deben ser elegidas por el voto directo de cada afiliado y no por congresales.
– Vamos por parte: ¿usted desde cuándo era secretario general de la Federación?
– Desde 2014, estaba por el cuarto mandato.
– ¿Entonces?
– Desde que asumí quise cambiar el Estatuto para que las autoridades de la Federación sean también elegidas por el voto directo. En nuestro caso se eligen congresales a la Federación, que siempre eran 80 y desde que asumió Milei pasaron a ser 60 por el cierre de empresas y los despidos de personal. Y para mí que 60 personas tengan el poder de voto le saca a la conducción el respaldo necesario de legitimación porque no es representativo de todo el conjunto. Lo cierto es que nunca el Consejo Directivo aprobó mi idea y la cosa se empezó a complicar.
– ¿Por qué?
– Porque los cambios generan ruido. Yo ya viví la interna que tuvimos en los ochentas entre Blas Alari y Fernando Donare. Tenían un posicionamiento distinto respecto a cómo enfrentar una crisis con Celulosa Argentina: Alari era más combativo y Donare más pacifista digamos; y se terminó imponiendo Donare y el Consejo Ejecutivo de la Federación lo echó a Alari por indisciplina gremial. No quise vivir una interna otra vez y me retiré para mantener la unidad del gremio.
– ¿Por lo que interpreto había algún posicionamiento distinto respecto a qué hacer con las políticas actuales de Milei?
– Lo que pasa con Milei nos pasó con Macri y les pasó a muchos otros sectores, incluido nosotros, con la pandemia. Lo mío fue asumir los problemas tales como los salariales, de cierre, suspensiones de una manera activa con asambleas y visitas a las fábricas. Este gobierno es antiobrero y nosotros tenemos que defender los convenios colectivos, la ultraactividad y el cobro correcto de las indemnizaciones; todos fueron arrebatados. Y en eso creo que el sindicalismo debe cambiar. No digo que el voto directo sea un cambio absoluto pero es empezar por algo. Y digo: cambió la Iglesia a nivel mundial con el Concilio Vaticano II y con las políticas de Jorge Bergoglio, ¿Cómo no vamos a poder cambiar nosotros?.

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