El nuevo régimen los encuadra como prestadores independientes y establece derechos y obligaciones sobre pagos, seguros, bloqueos de cuentas y funcionamiento de los algoritmos. Un relevamiento de marzo de 2026 estimó que fueron necesarios 453 pedidos para cubrir la Canasta Básica Total de una familia de cuatro integrantes.
La reforma laboral de 2026 modificó las condiciones bajo las cuales trabajan miles de repartidores de aplicaciones como Rappi y PedidosYa. El nuevo régimen creó la figura del prestador independiente de plataformas tecnológicas, estableció derechos y obligaciones específicos y reguló aspectos como los pagos, las propinas, los seguros de accidentes personales, los bloqueos de cuentas y el acceso a información sobre los algoritmos utilizados por las aplicaciones.
La reglamentación quedó establecida mediante el Decreto 407/2026, que designó a la Secretaría de Transporte como autoridad de aplicación para los servicios privados de movilidad y reparto prestados mediante plataformas tecnológicas.
El nuevo esquema considera que quienes realizan estas actividades lo hacen de manera autónoma y, por lo tanto, el vínculo con las plataformas no constituye una relación de dependencia ni queda comprendido dentro del régimen tradicional de la Ley de Contrato de Trabajo.
Entre las características centrales del régimen se encuentra la posibilidad de que los repartidores se conecten y desconecten de las aplicaciones cuando lo decidan, establezcan sus propios horarios, acepten o rechacen pedidos y trabajen simultáneamente para distintas plataformas. También pueden elegir el medio de transporte que utilizan, siempre que cumplan con las normas de seguridad vial.
Los derechos de los repartidores
El régimen establece una serie de derechos específicos para quienes prestan servicios a través de plataformas digitales.
Los repartidores pueden definir sus horarios, conectarse y desconectarse de las aplicaciones, rechazar pedidos y trabajar para más de una plataforma al mismo tiempo. También tienen derecho a conservar el 100% de las propinas entregadas por los usuarios, incluso cuando la propia aplicación sugiera el monto.
Las plataformas, además, deben brindar información sobre los criterios utilizados para agrupar y categorizar los servicios. Esa información debe estar disponible en formato digital y en un lenguaje claro.
Otro de los derechos incorporados es la portabilidad de los datos. Los prestadores pueden solicitar información vinculada con su desempeño y actividad en un formato estructurado.
Qué sucede ante un bloqueo de Rappi o PedidosYa
Uno de los puntos contemplados por la nueva regulación es el mecanismo para las suspensiones y bloqueos de las cuentas.
Las plataformas deben contar con canales de atención que incluyan operadores humanos. Cuando una cuenta sea suspendida o bloqueada, la empresa debe comunicar los motivos de la decisión y el prestador tiene derecho a presentar una réplica.
De esta manera, la normativa incorpora reglas específicas para las decisiones que pueden impedir temporalmente que un repartidor continúe utilizando su cuenta y, por lo tanto, realizando entregas.
Seguro de accidentes personales
El nuevo régimen establece la obligación de contar con un seguro de accidentes personales cuya cobertura debe contemplar:
fallecimiento accidental;
incapacidad total o parcial;
gastos médicos;
gastos funerarios derivados de la actividad.
La provisión del seguro y los gastos asociados serán objeto de acuerdo entre las partes. La normativa aclara, además, que la contratación de esta cobertura no constituye por sí misma un indicio de existencia de una relación laboral dependiente.
Las plataformas también deben ofrecer capacitaciones gratuitas relacionadas con el funcionamiento de sus sistemas y con la seguridad vial.
Las obligaciones de los repartidores
El régimen también establece obligaciones para quienes trabajan mediante las aplicaciones.
Los prestadores deben ser titulares de sus propias cuentas, estar inscriptos ante las autoridades fiscales y cumplir con las obligaciones tributarias y de seguridad social correspondientes.
Entre los aportes contemplados se encuentran los vinculados con la Prestación Básica Universal, las pensiones y el Sistema Nacional del Seguro de Salud.
También deben disponer de una cuenta bancaria o billetera electrónica para recibir los pagos y cumplir con las normas de tránsito mientras desarrollan la actividad.
Qué establece la reforma sobre los algoritmos
La regulación también incorpora derechos relacionados con los sistemas digitales utilizados por las plataformas para organizar, evaluar y categorizar la actividad.
Las aplicaciones deben informar los criterios que utilizan para agrupar y categorizar los servicios. Además, cuando se produzcan determinadas suspensiones o bloqueos, deben explicar los motivos de la decisión y habilitar una instancia de réplica.
Esta cuestión adquiere especial relevancia a partir del avance de la regulación internacional sobre la gestión algorítmica del trabajo.
El Convenio 193 de la OIT
En junio de 2026, durante la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) aprobó el Convenio 193, presentado como la primera norma internacional específica sobre trabajo en plataformas.
El convenio establece criterios para abordar el trabajo realizado mediante plataformas digitales, aunque no determina automáticamente que todas las personas que trabajan para estas aplicaciones sean consideradas trabajadores dependientes.
Uno de sus principios centrales es que la existencia de una relación laboral debe determinarse a partir de los hechos vinculados con la prestación y la remuneración, independientemente de la denominación que las partes hayan utilizado en el contrato.
La norma también aborda cuestiones vinculadas con la protección social, la seguridad y salud en el trabajo, la libertad sindical, la negociación colectiva y la gestión algorítmica.
El laboralista Roberto Levin consideró que el convenio es "mucho más moderado de lo que muchos sindicatos pretendían y bastante más flexible de lo que temían las empresas", y señaló que no obliga a considerar empleados a todos los trabajadores de plataformas.
"Pero la definición de trabajador de plataformas es tan amplia, que el Convenio protege tanto a empleados dependientes, como a autónomos, monotributistas y contratistas independientes. Así muchas garantías ya no dependen exclusivamente de la existencia de una relación laboral", sostuvo.
Levin también destacó el avance de la OIT en materia de control humano sobre los algoritmos por parte de los trabajadores y los sindicatos. En ese sentido, sostuvo que, si la Argentina ratifica el convenio, ese aspecto podría generar cambios importantes en la legislación local.
"La ratificación del Convenio por Argentina puede impulsar nuevos litigios sobre seguridad social y salud laboral de repartidores y conductores", advirtió.
Cuántos pedidos necesita un repartidor para cubrir la canasta básica
Más allá de las nuevas reglas laborales, los ingresos necesarios para sostener la actividad constituyen uno de los principales desafíos para los repartidores.
Un relevamiento correspondiente a marzo de 2026 estimó que fueron necesarios 453 pedidos para alcanzar el valor de la Canasta Básica Total (CBT) de una familia de cuatro integrantes.
Para realizar el cálculo se tomó un ingreso bruto promedio de $3.165,20 por entrega, sin contabilizar las propinas.
La cantidad de pedidos necesarios varía según el gasto considerado. Para alcanzar el valor de una canasta individual se estimaron 147 pedidos, mientras que la Canasta Básica Alimentaria equivalió a 67 entregas.
El costo de crianza de un niño representó, según el mismo relevamiento, unas 175 entregas, mientras que un alquiler promedio equivalió a 250 pedidos.
El indicador mostró variaciones durante el período analizado: en julio de 2025 se ubicaba en 450 pedidos, alcanzó los 461 en septiembre y cerró marzo de 2026 en 453.
Cuánto pagan Rappi y PedidosYa por cada entrega
Los ingresos por pedido presentan diferencias entre las distintas plataformas.
Según los datos incluidos en el relevamiento, PedidosYa elevó en marzo de 2026 el pago promedio por entrega de $3.659 a $3.924. En el mismo período, el promedio general del sector pasó de $3.033 a $3.165 por pedido.
En el caso de Rappi, el valor informado por viaje permaneció sin modificaciones desde octubre de 2025.
Los valores utilizados para calcular estos ingresos son brutos y no incluyen las propinas, que de acuerdo con el nuevo régimen corresponden íntegramente al repartidor.
El ingreso bruto no es lo que queda en el bolsillo
Los $3.165,20 utilizados como referencia para calcular la cantidad de pedidos necesarios para cubrir la canasta básica representan un ingreso bruto. El monto no contempla los costos que deben afrontar los repartidores para poder desarrollar la actividad.
Entre esos gastos se encuentran:
combustible;
mantenimiento del vehículo;
seguros;
telefonía y conectividad.
Por lo tanto, los 453 pedidos estimados para alcanzar el valor de la Canasta Básica Total no representan el ingreso disponible del trabajador una vez descontados los costos de trabajar.
El dato permite dimensionar el esfuerzo necesario para alcanzar un determinado nivel de ingresos, pero no refleja la cantidad de dinero que finalmente queda en manos del repartidor.
Un nuevo escenario para el trabajo en plataformas
El nuevo régimen argentino establece una figura específica para quienes realizan tareas de reparto y movilidad mediante plataformas tecnológicas y los encuadra como prestadores independientes.
Al mismo tiempo, incorpora derechos vinculados con las propinas, los seguros, la información sobre algoritmos, la portabilidad de datos y los mecanismos de revisión frente a bloqueos o suspensiones.
El debate sobre las condiciones laborales de los trabajadores de plataformas, sin embargo, excede las fronteras nacionales. La aprobación del Convenio 193 de la OIT introduce nuevos estándares internacionales sobre protección social, seguridad y salud laboral, negociación colectiva y gestión algorítmica.
Mientras ese debate continúa, los datos económicos muestran la otra cara del nuevo régimen: en marzo de 2026, un repartidor necesitó realizar 453 pedidos para alcanzar el valor de la Canasta Básica Total de una familia de cuatro integrantes, tomando como referencia un ingreso bruto promedio de $3.165,20 por entrega, sin incluir propinas y sin descontar los gastos necesarios para desarrollar la actividad.
Si querés, también puedo hacer una versión más periodística y de portal sindical, con un título más fuerte, bajada y subtítulos orientados a remarcar el impacto de la reforma sobre los repartidores.
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